Con banderas, pancartas, pitos y con el corazón lleno de esperanzas, docentes del municipio Cabimas desde las afueras de la sede de la Inspectoría del Trabajo protestaron en demanda de salarios justos, mejoras en las infraestructuras físicas y reconocimiento de los beneficios de los contratos colectivos de los docentes, que permitan garantizar una educación de calidad.
Yajaira Hernández, presidenta del Sindicato Único del Magisterio (Suma) en Cabimas acompañada de otros dirigentes de la llamada coalición sindical del magisterio zuliano se apostaron en las afueras sede de la Inspectoría del Trabajo de manera pacífica sin agresiones verbales, con respeto y como lo establece la Constitución en su derecho de expresarse libremente.

La representan te del SUMA en Cabimas resaltó que no les pueden señalar o acusar de alterar el orden público o que están incitando a los docentes a asistir a las actividades, puesto que los artículos están muy claros y la ley les ampara.
Destacaron la mañana de este jueves 5 de octubre, que esta protesta tiene un doble significado en primer lugar conmemorar el día mundial del docente que se celebra cada 5 de octubre y por otro lado recordarle al gobierno nacional que los docentes siguen en pie de lucha desde sus diferentes trincheras sin abandonar sus aulas de clases y sin dejar de ofrecer la atención y formación que requieren los niños, adolescentes y jóvenes el futuro de Venezuela.
Yajaira Hernández indicó que esta celebración se realiza anualmente desde el 5 de octubre desde 1994, el Día mundial de las y los docentes conmemora el aniversario de la suscripción de la Recomendación de la OIT y la UNESCO relativa a la Situación del Personal Docente (1966).
Es un día para para reflexionar sobre el apoyo que necesitan los docentes y que la enseñanza se transforme en todas partes en una profesión más atractiva y valorada, en la que se aprecie a los docentes, se confíe en ellos y se les preste el apoyo adecuado para satisfacer las necesidades de todos los alumnos.
También destacaron que actualmente las diferentes instituciones educativas del país no reúnen las mejores condiciones de infraestructura ni ambientales que establece la ley para garantizar un proceso de aprendizaje significativo a lo cual se les suma los bajos salarios que actualmente devenga un docente venezolano.
La oportunidad fue propicia para manifestar a las diferentes autoridades educativas a que dejen las amenazas y persecuciones contra el personal docente de ser despedidos de sus cargos por pretender hacer cumplir sus derechos a través de la libre expresión, desconociendo la situación real que se vive actualmente el sistema educativo venezolano.

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