El retroceso del espejo de agua ha dejado al descubierto extensas áreas de suelo agrietado. El embalse es una infraestructura clave para el abastecimiento de agua potable en Coro y La Vela.
El embalse El Isiro, una de las principales fuentes de almacenamiento de agua para el estado Falcón, enfrenta una situación de vulnerabilidad ante los prolongados períodos de sequía que afectan a la región. La disminución visible de su espejo de agua ha dejado al descubierto amplias extensiones de terreno reseco y agrietado, una señal que genera preocupación por las reservas hídricas disponibles.
Ubicado al sur del municipio Miranda, en las cercanías de la vía hacia la sierra falconiana, este reservorio constituye una infraestructura estratégica para el sistema de abastecimiento de agua potable de la capital falconiana, Coro, y de La Vela, en el municipio Colina.
El Isiro: una infraestructura clave para el abastecimiento de agua
La construcción del embalse se desarrolló entre 1962 y 1963, mientras que su planta potabilizadora inició operaciones en 1965. Desde entonces, la infraestructura ha desempeñado un papel importante en el suministro de agua para las comunidades de la subregión metropolitana de Falcón.
Durante las últimas décadas, El Isiro ha sido fundamental para atender las necesidades de los hogares y otras actividades de la zona. Por ello, cualquier reducción significativa de sus reservas representa un motivo de atención para las comunidades que dependen de este sistema.
La sequía aumenta la preocupación por las reservas hídricas
En los últimos días, imágenes compartidas por transeúntes y visitantes han mostrado el retroceso del agua y la aparición de extensas superficies de suelo arcilloso agrietado, áreas que anteriormente permanecían cubiertas por el embalse.
Aunque las autoridades competentes mantienen labores de supervisión y mantenimiento preventivo en la balsa toma para procurar la continuidad del bombeo, el descenso del nivel de almacenamiento pone de relieve la importancia de evaluar de manera constante las condiciones del reservorio.
La sequía y los efectos asociados al cambio climático representan desafíos para la disponibilidad de agua en regiones con condiciones climáticas áridas. Sin embargo, para determinar la magnitud de la situación en El Isiro se requieren datos actualizados sobre su nivel, capacidad de almacenamiento, aportes de agua y demanda del sistema.
Uso responsable del agua ante la vulnerabilidad del embalse
Ante este panorama, la protección de las cuencas que alimentan el embalse, el uso racional del agua en los hogares y el seguimiento técnico de las reservas son medidas importantes para contribuir a una gestión sostenible del recurso.
También resulta fundamental que las autoridades informen periódicamente sobre los niveles del embalse, las condiciones de operación de la planta potabilizadora y las medidas previstas para garantizar el abastecimiento a las comunidades de Coro, La Vela y sus zonas de influencia.
El descenso visible del espejo de agua de El Isiro vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer la planificación hídrica en Falcón, especialmente ante períodos de escasas precipitaciones que pueden comprometer la disponibilidad de este recurso esencial.
Por Hildrid Rodríguez | CNP 18.952/Versión Morón

