El acuerdo comercial firmado hace un año en Turnberry (Escocia) entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos busca estabilizar la relación transatlántica, aunque la reciente ola de aranceles anunciada por Donald Trump reabre interrogantes sobre su sostenibilidad a largo plazo.
Tres semanas después de la entrada en vigor del tratado, Washington aplicó un nuevo paquete de gravámenes a 60 economías, imponiendo hasta un 10 % a determinados productos europeos, cifra que se mantiene por debajo del techo del 15 % pactado previamente entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el mandatario estadounidense.
Claves del nuevo mapa arancelario
- Exenciones clave: La Casa Blanca restableció exenciones para productos europeos como el corcho y los diamantes, los cuales se suman a los beneficios existentes para aeronaves, repuestos aeronáuticos, medicamentos genéricos y principios activos.
- Justificación bajo la lupa: Bruselas valoró de forma positiva el cumplimiento del tope arancelario, pero cuestionó que EE. UU. argumente la lucha contra el trabajo forzado global para aplicar estas medidas, recordando que el bloque ya posee regulaciones estrictas al respecto.
- Listas de negociación: La Comisión Europea confía en evitar una guerra comercial masiva y ha presentado a Washington una propuesta formal para ampliar la lista de bienes con arancel cero o reducido.
Acero y aluminio: El punto de quiebre para 2026
El mayor obstáculo para la continuidad del pacto se concentra en la industria pesada y la metalurgia:
El dilema del 50 %: La UE exige que EE. UU. rebaje los gravámenes al acero y aluminio del 50 % actual al 15 %. De no lograrse avances o si se aplican contingentes parciales antes del 31 de diciembre de 2026, Bruselas evalúa suspender el acuerdo.
Balanza comercial y compromisos energéticos
A pesar de la volatilidad registrada en 2025 por el adelanto de exportaciones ante la amenaza de aranceles, los flujos comerciales han comenzado a estabilizarse:
- Superávit de bienes: La UE mantiene un superávit comercial en bienes con EE. UU. de 20.000 millones de euros (alrededor del 1 % del comercio bilateral), mientras que Washington domina el intercambio en el sector de servicios.
- Factura energética: Los Veintisiete ratificaron su compromiso de adquirir bienes energéticos a EE. UU. por 750.000 millones de dólares antes de 2028. En el último año ya se concretaron contratos por más de 250.000 millones de dólares en gas natural licuado (GNL), petróleo y tecnología nuclear.

