La madrugada de hoy, el país europeo, Grecia, registró un fuerte sismo de magnitud 5.7 según la escala de Richter. El epicentro de este fenómeno se localizó a 14 kilómetros de la Parga en la región de Epiro y tuvo una profundidad focal de 10 kilómetros.
De acuerdo a lo informado por el Instituto Geodésico de Atenas, el sismo ocurrió a las 2:49 a. m. de la hora local y causó la pérdida de bienes materiales, aunque no se reportaron heridos ni muertos.
Entre los destrozos causados por el sismo, se reportó que el pueblo más afectado fue Kanalaki, donde casas antiguas se derrumbaron, se arruinaron las fachadas de edificios más modernos y las vías de tránsito se dañaron por deslizamientos de tierra. Igualmente, varias zonas de la región denunciaron cortes eléctricos en períodos prolongados, aunque el sistema de energía ya se restableció.
El presidente del organismo de planificación de sísmica, Efthymios Lekkas, aseguró en los medios locales que la causa del sismo se originó por la falla de Paramythia en la región de Testropia.
De acuerdo al Instituto Geodésico de Atenas, se había registrado con anterioridad un sismo de magnitud 4.3 en la misma zona.
La Vanguardia

