El debut de Luisángel Acuña fue exitoso en las Grandes Ligas, duplicando y le demostró a su organización que puede ser una pieza útil en la parte final de la temporada regular.
Acuña, de 22 años de edad, ligó de 4-2 en su primer encuentro en las Grandes Ligas. Ambos inatrapables fueron sencillos, sin embargo, se trataron de conexiones que invitan al optimismo tanto a la directivo, cuerpo técnico como afición de los metropolitanos.
El primer hit de Luisángel Acuña llegó en el cuarto episodio y ante los lanzamientos de un pitcher experimentado como Taijuan Walker. Utilizó ese buen contacto y habilidad que lo caracteriza para llevar la pelota al jardín central. Rápidamente llegaron los aplausos desde la cueva de Nueva York
Mientras que en el noveno innings le llegó una prueba más complicada al prospecto. Su equipo abajo por dos carreras, como primer bateador de la entrada y sobre el montículo un cerrador dominante como Carlos Estévez, Acuña soltó una contundente línea a la banda contraria.
Se trató de un debut positivo para Luisángel Acuña. Después de todo, es su producción con el madero lo que le convertirá en una pieza valiosa para los Mets a corto y largo plazo, por lo que rendir temprano en la Gran Carpa son buenas noticias.
Recordemos que el venezolano llegó a Las Mayores en medio de dudas de los scouts. Muchos no creen que tenga la consistencia suficiente ofensiva para ser una figura en MLB y eso provocó que bajara en las clasificaciones de los mejores prospectos de la actualidad.
Un par de hits, uno ante un pitcher curtido y otro ante un taponero dominante, es un buen arranque.
Sobre el primer juego de Luisángel Acuña, Carlos Mendoza quedó más que satisfecho. “Es parte del desarrollo. Nos sentimos bien, no sólo por él estar aquí, sino por verlo ayudar en un juego importante. Confiamos en él”, expresó el manager.

