Ante la denuncia del gobierno venezolano sobre un supuesto plan de ataque contra la embajada de Estados Unidos en Caracas, el país norteamericano optó por no tomar en consideración dicho anuncio.
La postura de Washintong se centro en recordar que Estados Unidos no cuenta con presencia diplomática en Venezuela desde 2019. Un representante del Departamento de Estado, afirmó al medio de comunicación Europa Press que todo el personal de la embajada fue retirado y que fueron suspendidos todos los servicios consulares.
Además, reiteró que la seguridad del personal diplomático y de sus ciudadanos en el extranjero es «máxima prioridad» para el gobierno, que no recomienda a sus ciudadanos viajar a Venezuela «bajo ningún concepto».
Por otra parte, el gobierno venezolano, señaló que advirtió a Estados Unidos por tres vías distintas sobre el supuesto plan de ataque, el cual catalogó como una operación de «falsa bandera» creada por «sectores extremistas».
Nicolás Maduro afirmó que la operación consistía en colocar explosivos letales en las inmediaciones de la sede diplomática, además, aseguró haber reforzado las medidas de seguridad en dicho lugar.

