En la Navidad, el ser humano sobre todo los cristianos, debemos asumir una actitud cónsona con la misma, por cuanto se trata de unos días de suprema importancia espiritual.
El simbolismo de la Navidad, como su nombre lo indica está basado en el significado profundo, de verdadero contenido, de real sentido de los hechos y acontecimientos que giran alrededor del nacimiento del Cristo en la persona de Jesús; es decir, que desarrollara con mucho énfasis la parte simbólica, lo oculto, lo que está detrás de cada momento de la Navidad para interpretar o descifrar cuál es el verdadero mensaje que Jesucristo nos entregó con su vida ejemplar desde el mismo momento de su Natividad.
Sobre la fecha exacta del nacimiento de Jesús, existen algunas controversias expresándose que no nació en Diciembre. En los primeros tres siglos del Cristianismo a la fecha de nacimiento no se le dio tanta importancia y, se celebraba en fechas diversas. Los primeros papas observando que un gran número de personas, que aun convirtiéndose al Cristianismo, celebraban las fechas paganas del “solsticio de invierno” el 25 de Diciembre, en forma masiva, con grandes fiestas y con fuego que representan la luz y el sol, entonces , en el Pontificado del papa Liberio, entre los años 364 y 360 después de cristo se comenzó a celebrar el 24 de diciembre a las 12 de la noche para empezar el 25 de Diciembre como el nacimiento de Jesús.
El verdadero hombre espiritual, el cristiano sincero, sabe y debe estar consciente que la noche de Navidad, la fuerza Cristónica que encarnó en Jesús, nace en el mundo en forma de luz, calor y vida, por lo que debe renovarse radicalmente en su totalidad.
Ahora bien, ¿Cómo puede ser un ser humano renovarse totalmente? Cambiando radicalmente su modo de ser, su forma de pensar respecto a los demás y de sí mismo, su manera de actuar y ver la vida. Cuándo el humano comience a hacer y a actuar en la vida en la vida de manera diametralmente opuesta como actúa y vive, entonces, como un relámpago, la luz Cristónica le traspasa y le hace feliz. En resumen, la Navidad es tiempo para que Cristo nazca en cada corazón humano como principio de luz y amor divino.
DR. ALIRIO FIGUEROA ZAVALA
Individuo de número de la Academia de Ciencias Jurídicas del Estado Zulia.

