Dr. Alirio Figueroa: «La abstención electoral»

El pasado domingo 21 del mes y año en curso, se llevaron a efecto elecciones para elegir Gobernadores, Alcaldes, Concejales y Legisladores de los Consejos Legislativos Estadales.

Según el Concejo Nacional Electoral (CNE) de los 21 millones de electores que tiene el país, acudió a votar alrededor de 8.500.000, lo cual indica una abstención de 59% y una participación de 41%.

Esto llama poderosamente la atención, ya que para algunos analistas la triunfadora fue la abstención. Esto es lamentable, porque en una democracia es muy importante ejercer el derecho de votar, ya que con ello se favorece la cultura democrática del pueblo; y además, porque es muy conveniente que los gobiernos democráticos cuenten con una base de apoyo bastante amplia como para que no se pueda colocar en duda su representatividad.

En el contexto de la realidad nacional, a nuestro modo de ver, la abstención parece tener características propias que requieren de una interpretación más específica; ya que, aun en el caso de que ella pudiera explicarse por razones similares a la abstención, que sucede por ejemplo, en los Estados Unidos de América; la actitud más adecuada no debería ser su aceptación resignada sin someter a critica el sistema de normas que se derivan del precepto constitucional del derecho a ejercer el sufragio.

En otro orden de ideas, hay que tomar en cuenta, que si bien es cierto que el proceso creciente de abstención, no parece conducir necesariamente a una crisis violenta en el régimen imperante, sin embargo, pudiera estarse generando una pérdida de legitimidad frente a ciudadanos que, si bien no parecen dispuestos a subvertir o revelarse contra el orden público existente; se hacen cada vez más apáticos y desinteresados por los asuntos públicos.

En todo caso, la apatía y el desinterés del elector hay que combatirla y buscar los medios idóneos para interesarlos en ejercer el voto; y para ello hay que poner énfasis en la participación política que debe tener la comunidad organizada.

Finalmente debe destacarse, que los partidos de las llamadas oposiciones, valga decir, MUD, Alianza Democrática y Fuerza Vecinal y otros partidos; en conjunto representan un 60% de los que sufragaron y el PSUV un 40%, y lo insólito es, que por no estar unida la oposición, el gobierno obtuvo la victoria de 20 o 19 gobernaciones y la mayoría de las Alcaldías, Concejales y Legisladores Estadales.

Ojala en una futura reforma o enmienda constitucional se estableciera que para la elección de los representantes del pueblo, se realice por medio de una mayoría calificada; valga decir, establecer por ejemplo que, para obtener el triunfo en una alcaldía o gobernación se necesita la mitad más uno de los electores y si ello no se logra en la primera oportunidad; fijar otra para lograr esa mayoría.

Dr. Alirio Figueroa

Individuo de número de la Academia de Ciencias Jurídicas del Estado Zulia.

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