La comunidad educativa del estado Barinas está de luto tras el trágico fallecimiento del profesor Wilfredo Urbina, de 48 años, a consecuencia de una mordedura de serpiente tipo mapanare, en un hecho que pone en evidencia la crítica escasez de suero antiofídico en Venezuela.

El lamentable suceso ocurrió el pasado 2 de julio en el sector Altamira de Cáceres, parroquia Calderas del municipio Bolívar, mientras Urbina se encontraba recogiendo café en una zona rural, según reportó el Diario de Los Llanos.

Una mordedura letal y sin respuesta oportuna

Wilfredo Urbina, quien se desempeñaba como docente del Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (INCE) y de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES), fue atacado de manera sorpresiva por una serpiente venenosa mientras realizaba labores agrícolas.

Sus familiares actuaron con rapidez y lo trasladaron al centro de salud más cercano. Sin embargo, se toparon con una realidad alarmante: no contaban con el suero antiofídico necesario para contrarrestar el veneno de la mapanare, una de las especies más peligrosas del país.

Debido a la gravedad del caso, Urbina fue referido al Hospital Dr. Luis Razetti de Barinas, donde recibió una única dosis del antídoto.

No obstante, el tratamiento fue insuficiente. Según relataron familiares, el veneno ya se había extendido por gran parte del cuerpo del docente, provocándole un rápido deterioro que culminó en su muerte pocas horas después de su ingreso al centro asistencial.

Indignación por la falta de insumos médicos

Uno de los familiares denunció que el protocolo médico no fue cumplido adecuadamente, ya que, en casos como este, se requieren entre cuatro y ocho dosis de suero antiofídico para que el tratamiento sea efectivo. La familia no contaba con los recursos económicos para adquirir el medicamento por vías alternativas, lo que agravó la situación.

El hecho ha generado una ola de indignación entre colegas, estudiantes y familiares, quienes lamentan profundamente la pérdida de un educador comprometido y respetado en la región. Asimismo, exigieron respuestas concretas a las autoridades sanitarias.

Llamado urgente a las autoridades de salud

El fallecimiento de Wilfredo Urbina ha reavivado el debate sobre la grave escasez de insumos médicos en zonas rurales del país, en especial en regiones como Barinas, donde es frecuente el contacto con serpientes venenosas, sobre todo en temporada de lluvias y con el aumento de las crecidas de ríos y quebradas.

Diversas voces de la comunidad han exigido al Ministerio del Poder Popular para la Salud que garantice la distribución oportuna y suficiente de suero antiofídico en todos los centros asistenciales del país, incluyendo los ambulatorios rurales, donde muchas veces ocurre el primer contacto con los afectados.

Un caso que no debe repetirse

La muerte del profesor Urbina no solo enluta a su familia y entorno educativo, sino que pone sobre la mesa una problemática estructural que podría evitarse con políticas públicas efectivas y planificación sanitaria. Mientras tanto, comunidades enteras siguen expuestas al riesgo de no contar con el tratamiento básico para enfrentar mordeduras de serpiente, un problema recurrente en el campo venezolano.

por primeraedicioncol

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