«Maracaibo marginada y sin un real / Qué más te puede pasar / Que ya no te haya pasado» versa la gaita maracucha escuchada durante innumerables fiestas navideñas en la voz de Ricardo Aguirre.
La que otrora fue la segunda ciudad de América Latina, por detrás de Buenos Aires, pionera en servicio eléctrico, tranvías y telégrafos, hoy es escenario del deterioro y abandono provocado por la escasez que enfrenta Venezuela. El país petrolero registró en 2018 una inflación del 130.000%.
Maracaibo se convirtió en la zona cero del colapso en Venezuela. A la falta de electricidad se unió la escasez en el suministro de agua, de gasolina y las dificultades para garantizar las condiciones en la conservación de los alimentos. La distorsión de la vida en una ciudad emblema del auge petrolero.
Zonas en completo abandono, el mercado más sucio que nunca, calles en completa soledad, estaciones de servicio abarrotadas, devaluación que obliga al uso de bolsos de billetes, parece una ciudad luego de una guerra.
Veamos las siguientes fotografías (las últimas son parte de la galería de los usuarios de las redes)






