En otrora quedaron las bromas y juegos pesados que muchos hacían a familiares y amigos, como parte de una tradición cada 28 de diciembre, conocido como el Día de los Inocentes.
La fecha recuerda la locura del rey Herodes, quien por miedo a perder el trono ordenó matar a todos los niños menores de 2 años para evitar que se cumpliera la profecía, según la cual, Jesús de Nazaret sería rey de los judios.
En España y en gran parte de hispanoamérica se conmemora con bromas. En Venezuela, en el estado Lara lo celebran con un baile popular.
Ante esta amenaza -el primer genocidio de la historia- José, María y el niño Jesús huyeron de Judea y Herodes, quien, según la historia, era ser un ser patológicamente celoso de su poder, se quedó con los crespos hechos.
En España e Hispanoamérica es costumbre realizar en esta fecha bromas de toda índole. Los medios de comunicación hacen travesuras o tergiversan su contenido de tal modo que la información parezca real.
Se trata de una libertad que se dan los agentes mediáticos para dar rienda suelta a su sentido del humor, oportunidad que solamente tienen una vez al año. Es tradición que los periódicos publiquen páginas enteras de noticias cómicas, con la advertencia de que es día de los inocentes, que van desde las que son una obvia mofa a cualquier suceso reciente, hasta las que parecen serias y engañan al lector desprevenido.
Hoy en día nada de esas broma se pudo percibir en nuestro país, mas aun cuando son muy pocos los medios de comunicación existentes.

