La Fiscalía General de Colombia informó que un juez de control de garantías privará de la libertad a cuatro mujeres que son acusadas por los delitos de hurto agravado y uso de menores de edad para la comisión de delitos agravado.
Las investigaciones revelaron que las procesadas pertenecerían a un grupo delincuencial dedicado al hurto en establecimientos comerciales en Cartagena y que, al parecer, utilizaban a una niña de 9 años, hija de una de ellas, para distraer a los trabajadores y poder realizar los robos.
De acuerdo con el material probatorio recopilado por el ente acusador, el pasado 5 de febrero las mujeres habrían entrado a una joyería del Centro Histórico en la capital de Bolívar con la excusa de comprar unas prendas de oro; sin embargo, estas habrían robado unos anillos de esmeralda que reposaban en la caja fuerte del lugar.
En un operativo, los uniformados incautaron: 26 anillos de oro amarillo y blanco con incrustaciones de esmeralda y diamantes avaluados en más de 300 millones de pesos.
Las detenidas, venezolanas, fueron identificadas como Morelia Galilea Hernández López, de 26 años; Franyelis Yulimar Manzo Reyes, de 30; Génesis Katerine Ochoa Reina, de 25, y Kreily Katiuska Ochoa Sánchez, de 32, quienes deberán cumplir medida de aseguramiento en el Establecimiento Penitenciario Cárcel de Mujeres de La Heroica.
Por otro lado, a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar quedaron la menor de 9 años de edad y una recién nacida, hija de otra de las procesadas.
Las cuatro mujeres harían parte de una peligrosa banda que al parecer usaba menores de edad para la comisión de delitos como el hurto, especialmente en joyerías, almacenes de venta de equipos tecnológicos y establecimientos que exhibían artículos de alto valor, en el Centro Histórico, Getsemaní y Bocagrande.
De acuerdo con la Policía, la banda estaría conformada por cuatro mujeres de nacionalidad venezolana.
Según las autoridades, luego de recolectar diferentes videos de vigilancia del Centro Histórico, realizaron seguimiento al modus operandi, minutos antes de efectuar un atraco millonario a una prestigiosa joyería.
“Se observa en las cámaras de seguridad cómo bajo la modalidad de engaño logran confundir a una vendedora y distraerla para que una menor de 9 años de edad, que era instrumentalizada por su propia madre y la cual hace parte de esta peligrosa banda, abriera hábilmente una caja fuerte y sustrajera de su interior varios anillos de oro con incrustaciones de esmeraldas avaluados en 300 millones de pesos aproximadamente”, manifestó la Mecar.
Inmediatamente, la Policía activó el Plan Candado en toda la ciudad, instalando puestos de control y cierres viales sobre las principales avenidas para ubicar el taxi; de esta manera lograron la captura de las presuntas delincuentes y recuperaron los elementos hurtados.
El taxista, sin saber que la Policía lo andaba buscando, fue interceptado por uno de los cuadrantes en la entrada del barrio Bocagrande y, al preguntarle por el paradero de las mujeres a las cuales les prestó el servicio de taxi en Centro Histórico, dio información veraz, la cual fue fundamental para seguir con la investigación y dar con el paradero de la banda.
Minutos después de analizar las nuevas informaciones, las patrullas de los cuadrantes de la Estación Centro Histórico se trasladan hasta el barrio La Esperanza y lograron ubicar a esta banda en una de las habitaciones de un hotel de sector; allí encontraron en su poder los anillos de oro con incrustaciones de esmeraldas los cuales habían sido denunciados como robados por la administradora de la joyería.
Las cuatro mujeres capturadas de la banda fueron identificadas como alias Gali de 27 años, alias Creo de 32 años, alias Génesis de 25 años y alias Yelis de 30 años, todas de nacionalidad venezolana.


