La actividad pesquera en Güiria, municipio Valdez del estado Sucre, permanece prácticamente paralizada desde hace tres semanas debido a la presencia de crudo en las costas del eje de Paria, una situación que afecta directamente a más de 800 pescadores artesanales y amenaza una de las principales fuentes de sustento económico de la región.
De acuerdo con autoridades venezolanas, los restos de petróleo detectados en las aguas de la zona provienen de la vecina isla de Trinidad y Tobago. La contaminación ha impactado áreas estratégicas para la actividad pesquera, entre ellas Playa Pescador, Playa Guayabita y los muelles 1, 4 y 5 de Güiria.
Más de 10 toneladas de pescado dejan de llegar diariamente al mercado
La suspensión de las faenas de pesca no solo golpea la economía de cientos de familias, sino que también afecta el abastecimiento de productos marinos en el mercado nacional.
José Blanco, pescador de la localidad, explicó que la paralización representa una importante reducción en la producción pesquera del país.
“Económicamente, esto implica una disminución o la falta de envío al mercado nacional de un promedio de entre 10.000 y 12.000 kilos de pescado diarios”, señaló.
La situación ha generado preocupación entre los trabajadores del mar, quienes dependen exclusivamente de esta actividad para sostener a sus hogares.
Pescadores denuncian daños en embarcaciones y equipos de trabajo
Además de las pérdidas económicas derivadas de la imposibilidad de salir a pescar, los trabajadores denuncian que el petróleo está causando daños significativos en sus embarcaciones, motores y artes de pesca.
Juan Fernández, pescador de Güiria, explicó que el costo de los repuestos y materiales necesarios para mantener operativas las lanchas resulta cada vez más difícil de asumir.
“Un repuesto para un motor está bastante caro. Las redes, la pintura para el bote y otros implementos tienen costos elevados. Muchas veces el petróleo no solamente daña las redes, sino también la embarcación cuando navega. Todo eso afecta gravemente a la población”, afirmó.
Los pescadores aseguran que la contaminación marina está comprometiendo seriamente su capacidad de retomar las actividades una vez que se normalicen las condiciones en el mar.
Solicitan indemnización y apoyo gubernamental
Ante la prolongación de la emergencia, los trabajadores del sector pesquero han solicitado la intervención de las autoridades nacionales y regionales para recibir algún tipo de compensación económica mientras permanezcan suspendidas las labores.
John Martínez, otro de los afectados, pidió que se implementen mecanismos de ayuda directa para los pescadores que han quedado sin ingresos.
“Hacemos un llamado al Gobierno para que pueda indemnizar al pescador real, porque desde que ocurrió la afectación nos ordenaron detenernos, pero nosotros vivimos de la pesca y sustentamos a nuestras familias con esta actividad”, expresó.
El trabajador insistió en que la situación se ha vuelto insostenible para numerosas familias de la zona.
“Si no pescamos, no podemos sustentar a nuestras familias”, recalcó.
Autoridades mantienen operativo para minimizar el impacto ambiental
Mientras persiste la emergencia, organismos regionales mantienen desplegados equipos técnicos y personal especializado en ecosistemas marinos con el objetivo de contener la contaminación y reducir los efectos ambientales causados por la presencia de hidrocarburos en las costas del estado Sucre.
Las autoridades continúan realizando labores de monitoreo, limpieza y evaluación de daños en las áreas afectadas, mientras las comunidades pesqueras esperan soluciones que les permitan retomar sus actividades y recuperar su principal fuente de ingresos.
La crisis generada por el derrame de petróleo en Güiria pone nuevamente en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades costeras ante este tipo de incidentes ambientales, cuyo impacto se extiende más allá del ecosistema y afecta directamente la economía, el empleo y la seguridad alimentaria de miles de venezolanos.

