El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clipp) denunció este viernes que internos recluidos en el internado judicial El Rodeo I habrían sido reprimidos con golpes, perdigones y gases lacrimógenos durante un operativo realizado el pasado domingo.
Según la organización, la intervención ocurrió cuando autoridades penitenciarias intentaron obligar a los reclusos a regresar a sus celdas, luego de que permanecieran varios días en los patios del penal como medida de resguardo tras el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio.
La denuncia, difundida inicialmente a través de las redes sociales del Clipp, alerta sobre el presunto desconocimiento del paradero de varios privados de libertad y el deterioro de las condiciones de salud de la población penitenciaria tras la intervención.
«Los familiares reportan al menos siete presos políticos desaparecidos, entre ellos José Ángel Barreno Cordones y Ramir Pocaterra Cruz. También denuncian varios heridos por perdigones, personas con golpes visibles y privados de libertad que presentarían síntomas graves como diarrea, vómitos, sangre en las heces y vómito con sangre», señaló la organización.
Andreina Baduel denuncia uso de la fuerza
La activista Andreina Baduel, integrante del Clipp, declaró a la agencia EFE que la requisa y el intento de reclusión fueron ejecutados bajo condiciones de extrema violencia.
«Hubo una arremetida fortísima para obligarlos a volver a sus celdas. Pretenden tenerlos encerrados en las celdas a todo riesgo, a pesar de las réplicas», afirmó Baduel, al referirse a los movimientos sísmicos que continúan registrándose tras el terremoto que dejó miles de víctimas en Venezuela.
Familiares denuncian daños estructurales en El Rodeo I y Ramo Verde
Los testimonios sobre lo ocurrido fueron obtenidos este viernes, luego de que algunos familiares lograran ingresar al centro penitenciario. De acuerdo con la información recabada, el régimen de visitas en El Rodeo I continúa severamente restringido: solo se permiten encuentros de 15 minutos durante los fines de semana y mediante cabinas con vidrios y teléfonos.
Desde el terremoto ocurrido hace 16 días, el Ministerio del Servicio Penitenciario solo habría autorizado tres jornadas de visitas familiares.
Asimismo, familiares denuncian que tanto El Rodeo I como el penal de Ramo Verde presentan grietas y daños visibles en su infraestructura, lo que incrementa la preocupación por la seguridad de los internos ante las continuas réplicas sísmicas.
Las familias también reiteraron las denuncias formuladas el pasado martes, en las que acusaron a las autoridades de mantener en abandono a la población carcelaria, agravar la escasez de alimentos y no atender los daños sufridos por las instalaciones penitenciarias. Hasta el momento, las autoridades no han emitido una versión oficial sobre estas denuncias.

