Dave Cepeda. La intensidad se demuestra jugando no agrediendo


Quienes llevamos la pasión del deporte en las venas sabemos bien lo que se siente estar al borde de la emoción en un juego apretado.

Sin embargo, resulta desgarrador ver cómo un espacio diseñado para unir a la gente y formar mejores ciudadanos termina empañado por la intolerancia y el descontrol.

Existe una frontera muy clara entre dejar la vida en la cancha y cruzar la línea hacia la violencia. La intensidad es coraje, entrega y carácter; la agresión no es más que una penosa falta de madurez y autocontrol.

El impacto del arrebato en nuestras comunidades


En nuestro deporte local —desde una caimanera en la barriada hasta un torneo formal en las canchas, estadios y cualquier espacio deportivo— el calor del juego nunca debe convertirse en rabia. Cuando la violencia salta de la cancha a la tribuna, el daño golpea directo al corazón de la comunidad. No solo se pone en peligro la integridad de los muchachos que sueñan con llegar lejos, sino que destruimos el ambiente sano que tanto nos cuesta construir como vecinos y familias.

Acciones clave para rescatar el juego limpio

Para recuperar la verdadera esencia deportiva y devolverle la paz a nuestros escenarios, la solución debe ser un esfuerzo de todos:

Padres y fanáticos en la grada: Sean el mejor ejemplo de aliento. La madurez con la que se vive el juego desde la tribuna determina la actitud del atleta en el terreno.

Entrenadores y formadores: Enseñen a ganar con humildad y a perder con dignidad, priorizando el autocontrol y el respeto sobre la obsesión por la victoria.rbitros y directivos: Garanticen la autoridad con firmeza e impongan límites claros ante el primer indicio de falta de respeto.
Comunidad entera: Entiendan que el rival no es un enemigo, sino el compañero indispensable para que el juego exista.
Un compromiso de todos
El deporte menor debe ser un refugio de paz y una verdadera escuela para la vida. La garra de un auténtico atleta se demuestra disputando cada balón con el alma; la verdadera grandeza, respetando siempre al rival.
💬 ¿Qué medidas concretas podríamos aplicar en nuestras canchas locales para frenar la falta de respeto desde las tribunas?
Dave Robert Cepeda/Educador

Deja un comentario

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo