Los Contratos de Participación Productiva (CPP) se posicionan como el eje central del nuevo modelo energético en Venezuela, tras la reciente reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Este esquema, ahora denominado Contratos para el Desarrollo de Actividades Primarias, dominó gran parte de las intervenciones durante el foro “Venezuela Energética”, organizado por la Cámara Petrolera de Venezuela (CPV).
PDVSA destaca crecimiento de los CPP en la industria petrolera
Durante la conferencia de cierre del evento, el vicepresidente ejecutivo de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Jovanny Martínez, aseguró que los CPP representan “un nuevo modelo asociativo clave para la expansión de la producción petrolera”.
Según detalló, al cierre de 2025 se habían firmado 29 contratos bajo esta modalidad, distribuidos de la siguiente manera:
- 18 en la Faja Petrolífera del Orinoco
- 7 en la región occidental
- 2 en los llanos
- 1 en oriente
- 1 costa afuera
“En la calle todos hablan del CPP, en el mundo se habla del CPP porque es un acuerdo que se está cumpliendo”, afirmó Martínez, al destacar que este modelo ha permitido incrementar la producción y atraer inversiones.
El funcionario señaló que uno de los proyectos bajo este esquema pasó de producir 23.000 barriles diarios a alcanzar los 100.000 barriles por día, reflejando el impacto directo de estos contratos en la industria.
Producción petrolera en aumento gracias a nuevos contratos
Los CPP, implementados desde abril de 2024, han contribuido al crecimiento de la producción petrolera en Venezuela. De acuerdo con PDVSA, esta aumentó un 18% en 2025, alcanzando 1,2 millones de barriles diarios en diciembre.
Para 2026, se proyecta un nuevo incremento del 14%, con la meta de llegar a 1,3 millones de barriles diarios.
Este modelo no sustituye a las empresas mixtas tradicionales, vigentes desde 2001, sino que funciona como un esquema complementario para dinamizar el sector.
¿Qué son los Contratos de Participación Productiva (CPP)?
Los CPP son acuerdos entre el Estado venezolano y empresas privadas —nacionales o extranjeras— para desarrollar actividades petroleras como exploración, extracción y producción. En este modelo, las compañías asumen costos y riesgos operativos a cambio de una participación en la producción.
Además, permiten atraer inversión sin que el Estado contraiga deuda, manteniendo la propiedad de los recursos naturales.
CPP también abarcan refinación y generación eléctrica
El consultor jurídico de la Cámara Petrolera, Juan Carlos Andrades, explicó que estos contratos no se limitan a la producción de crudo, sino que también pueden incluir proyectos de refinación.
“La Ley de Hidrocarburos contempla licencias de refinación que pueden integrarse a los CPP, permitiendo construir módulos de procesamiento y exportar combustibles”, indicó.
Asimismo, se prevé que bajo este esquema se desarrollen plantas de generación eléctrica para garantizar el suministro energético en las zonas de explotación petrolera, uno de los principales desafíos del sector.
Reforma legal y retos pendientes
Tras la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos en 2026, los CPP fueron incorporados como una figura legal más robusta dentro del marco energético venezolano.
Sin embargo, aún está pendiente la aprobación del reglamento de la ley, clave para definir aspectos como:
- Ajustes en regalías e impuestos
- Aplicación del nuevo impuesto integral de hidrocarburos (hasta 15%)
- Regulación de licencias de refinación
La presidenta de la Asociación Venezolana de Hidrocarburos, Cristina Tovar, recordó que las empresas deberán adaptarse al nuevo marco legal en los próximos meses.
Perspectivas del sector petrolero en Venezuela
Los Contratos de Participación Productiva se consolidan como una herramienta clave para reactivar la industria petrolera venezolana, atraer capital extranjero y aumentar la producción en un contexto marcado por limitaciones financieras y operativas.
Expertos coinciden en que el éxito de este modelo dependerá de la estabilidad jurídica, la aprobación del reglamento pendiente y la capacidad del país para garantizar condiciones operativas, como el suministro eléctrico y la seguridad de las inversiones.
Por otro lado, una de las razones por las cuales en el equipo de Delcy Rodríguez se insiste en mantener los CPP es para no abrir un debate dentro del chavismo que imponga la discusión de una privatización de estos sectores, y se perciba como una reversión del legado estatista que impuso el presidente Hugo Chávez, indicó el semanario Exclusivas Económicas.
Por lo pronto, el proyecto de Ley Orgánica de Minas ya plantea una modalidad de concesión a privados y tras la designación de Rolando Alcalá como nuevo ministro de Energía Eléctrica, se prevé que una de sus acciones sea la de impulsar una reforma de la Ley Orgánica de Reorganización del Sector Eléctrico.

