Un bote de petróleo persiste en el barrio Jorge Hernández en Cabimas, y con las lluvias, el hidrocarburo se extendió a decenas de viviendas.
Hace cerca de un mes, el equipo de Primera Edición Col visitó el barrio Jorge Hernández, y se puntualizó que los vecinos tenían la amenaza como “una verdadera bomba de tiempo” debido a un derrame de petróleo que desde hace tres meses contamina y genera afecciones en toda la comunidad.
Pero ahora, el problema es más complejo, pues con las llegadas de las lluvias, la mancha negra ahora se extiende por las calles y viviendas, caso específico, las inmediaciones del caño Perozo, en donde no hay un buen drenaje y el agua estancada con petróleo es un drama para sus vecinos.
“Quiero denunciar este enorme bote, ya van varios meses que Pdvsa sabe del caso, pero no atienden este gran problema; ahora con las lluvias, el petróleo se ha regado por toda la calle”, informó Pedro Pérez Gómez.
Si antes el petróleo era una amenaza pues se filtra por los pisos de las casas y dentro de las tuberías de las aguas servidas, ahora, imaginen la extensión de la mancha negra.
Además, las calles están completamente anegadas pues este callejón aún no ha sido asfaltado como muchos otros en Los Postres Negros.
Una vez más, reclaman a PetroCabimas para determinar el origen del bote de petróleo con su respectiva reparación.
Otro problema no menor son los drenajes sucios, que deben recibir la limpieza adecuada; con las lluvias del sábado el sector quedó anegado.




