Colombia y Venezuela alcanzaron un acuerdo para reparar un tramo dañado del gasoducto Antonio Ricaurte, una infraestructura energética binacional clave que permitiría a Bogotá importar gas natural desde territorio venezolano en los próximos años.
El anuncio fue realizado por el Ministerio de Minas y Energía de Colombia, que informó sobre una hoja de ruta conjunta con la estatal venezolana Petróleos de Venezuela (Pdvsa) para restablecer la operatividad del sistema, actualmente inactivo desde hace varios años.
Acuerdo para reparar la tubería del gasoducto
El proyecto fue definido durante una reunión en la que participaron representantes del Ministerio de Minas y Energía colombiano, autoridades ambientales y la empresa estatal venezolana Pdvsa.
Durante el encuentro se acordó sustituir un tramo deteriorado de la tubería, siguiendo el trazado original del gasoducto, como paso clave para reactivar el transporte de gas entre ambos países.
Según el plan anunciado, Pdvsa se encargará de ejecutar los trabajos de reparación, cumpliendo con las regulaciones ambientales vigentes, mientras que los gobiernos coordinarán las gestiones técnicas y administrativas necesarias para reactivar la infraestructura energética.
Una infraestructura de más de 225 kilómetros
El gasoducto Antonio Ricaurte, también conocido como Gasoducto Transcaribeño, tiene una longitud aproximada de 225 kilómetros y conecta el Lago de Maracaibo, en Venezuela, con Puerto Ballenas, en La Guajira colombiana.
La infraestructura fue construida en 2007 como parte de un acuerdo energético entre ambos países y tiene la capacidad de transportar cientos de millones de pies cúbicos de gas natural.
Inicialmente el gasoducto fue utilizado para exportar gas desde Colombia hacia Venezuela, pero posteriormente se planteó invertir el flujo para que Venezuela suministrara gas al mercado colombiano. Sin embargo, el proyecto quedó paralizado y la infraestructura dejó de operar alrededor de 2015.
Cooperación energética entre Bogotá y Caracas
El anuncio del plan de reparación se produce en medio de un acercamiento diplomático y energético entre Colombia y Venezuela, impulsado por el gobierno del presidente colombiano Gustavo Petro.
De hecho, el acuerdo técnico se concretó pocos días antes de una reunión prevista entre Petro y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, en la que se espera abordar temas relacionados con la cooperación energética y el comercio binacional.
Clave para el suministro de gas en Colombia
La reactivación del gasoducto Antonio Ricaurte entre Colombia y Venezuela es considerada estratégica para el abastecimiento energético colombiano, especialmente ante el crecimiento de la demanda interna de gas.
Expertos señalan que el acceso al gas venezolano podría ayudar a reducir costos energéticos y fortalecer la seguridad energética del país, al diversificar las fuentes de suministro.
Sin embargo, analistas también advierten que la rehabilitación total de la infraestructura podría tardar entre varios meses y más de un año, debido al deterioro de algunos tramos del gasoducto y a la necesidad de inversiones adicionales.
Próximos pasos para reactivar el proyecto
Tras el acuerdo alcanzado, equipos técnicos de ambos países iniciarán mesas de trabajo y evaluaciones operativas para ejecutar las reparaciones necesarias.
Si el proyecto avanza según lo previsto, el restablecimiento del gasoducto podría abrir una nueva etapa de cooperación energética entre Colombia y Venezuela, con impactos directos en el mercado regional de gas y en la integración económica de la zona fronteriza.

