En Risaralda, Colombia, en una presunta venganza, murió Miguel David Velásquez Camargo, un joven de 22 años de nacionalidad venezolana.
Todo comenzó con la muerte de un hombre, Gustavo Adolfo Grisales Arrubla, conocido como Tomate, quien fue apuñalado en la madrugada del domingo 24 de noviembre, durante las Fiestas del Ancestro Paisa.
A la 1:00 de la mañana, en la carrera 6 con calle 7, Tomate se encontraba con su madre en la plaza del municipio, cuando un sujeto de nacionalidad venezolana se le acercó y le propinó una puñalada en el pecho, acabando con su vida.
Indignados por el asesinato, amigos de Tomate decidieron hacer justicia por mano propia.
Esa misma noche, a las 10:15 p.m. del domingo 24 de noviembre, llegaron al barrio El Silencio, en busca del presunto agresor, pero en el lugar dispararon contra dos hombres, Miguel David Velásquez Camargo y Carlos Manuel González, de 23 años.
Las autoridades policiales fueron alertadas por disparos en el sector y, al llegar al lugar, encontraron a Miguel David Velásquez Camargo sin vida debido a una herida de bala en la cabeza.
Además, Carlos Manuel González, quien también había sido atacado, presentaba una herida de bala en el rostro. Fue trasladado de inmediato al hospital local para recibir atención médica.
Sin embargo, este medio de comunicación logró confirmar con las autoridades policiales que ni Miguel David Velásquez Camargo ni Carlos Manuel González fueron los responsables de la muerte de Gustavo Adolfo Grisales Arrubla.
Según las investigaciones, el verdadero agresor, quien sí era conocido de las víctimas, logró escapar del pueblo tras cometer el crimen, y hasta el momento se encuentra prófugo.
Según las autoridades, Gustavo Adolfo, quien había vivido en Perú y recientemente regresó al municipio, mantenía un conflicto con un hombre de nacionalidad venezolana. Este, al parecer, había iniciado una relación con la compañera sentimental de Grisales durante su ausencia.
A su regreso Tomate decidió retomar la relación con ella, lo que generó celos en el joven venezolano, quien, impulsado por la ira, decidió acabar con la vida de Gustavo Adolfo en la madrugada del domingo, en medio de las festividades del municipio.

