Este miércoles 30 de octubre, a la media noche, entró en vigor el cierre parcial del gobierno de Estados Unidos. La medida surge después de vencerse el plazo para que el presidente Donald Trump y el Congreso lograran un acuerdo en cuanto a planes de financiamiento. Este enfrentamiento entre republicanos y demócratas podría desencadenar en la perdida de miles de empleos federales.
El desacuerdo se centró en el rechazo de los republicanos a la exigencia de los demócratas sobre extender los beneficios de salud para millones de estadounidenses, que vencen a finales de año.
Este cierre de gobierno se trata del primero en siete años. La última vez que esta medida entró en vigencia fue durante 35 días en 2018 y 2019, en el primer mandato de Trump.
La Ley exige que 60 de los 100 senadores aprueben la legislación de gasto, en este caso la votación fue de 53 a 47, con mayoría republicana.
¿Qué áreas del gobierno podrían cerrarse?
Con el cese de gobierno, se estima que al menos 750.000 empleados federales sean suspendidos temporalmente, algunos potencialmente despedidos por la Administración Trump. Por otro lado, programas de atención médica como Medicare o Medicaid continúen operando. Así como también la patrulla fronteriza y el Departamento de Seguridad Nacional.
Sin embargo, las operaciones en los parques y museo nacionales pueden verse restringidos o cerrados.
«Podemos hacer cosas durante el cierre que son irreversibles, malas e irreversibles para ellos [los demócratas], como dejar sin empleo a un gran número de personas, recortar programas que les gustan», dijo Trump

