El juez federal Alvin Hellerstein notificó este lunes 4 de mayo una nueva audiencia en el proceso judicial contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, la cual quedó programada para el próximo 30 de junio en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos.
La decisión fue tomada tras aceptar una solicitud conjunta presentada por la defensa de ambos acusados y la Fiscalía, quienes pidieron fijar una nueva vista para finales de junio, según documentos judiciales.
De no registrarse un nuevo aplazamiento, la audiencia se llevará a cabo a las 12:00 del mediodía (hora local) en la Corte del Distrito Sur de Nueva York. Para esa fecha, Maduro y Flores serán trasladados desde el centro de detención de Brooklyn, donde permanecen recluidos desde su captura en Caracas el pasado 3 de enero de 2026.
Defensa retira intento de anular la acusación
En el mismo documento, el juez Hellerstein también aprobó la solicitud de los acusados de retirar su intento de desestimar los cargos. Inicialmente, la defensa argumentaba que el Gobierno de Estados Unidos limitaba su derecho a una representación legal adecuada.
Sin embargo, esta estrategia cambió luego de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros accediera a flexibilizar las sanciones contra Venezuela, permitiendo el uso de fondos para cubrir los honorarios de los abogados del exmandatario y su esposa.
El juez aceptó el retiro de la moción “sin perjuicio”, lo que deja abierta la posibilidad de que la defensa vuelva a presentar este recurso en el futuro.
Se suspende el “reloj” del juicio
Otro de los puntos clave es que el tribunal decidió pausar el conteo del proceso bajo la Ley de Juicio Rápido, lo que permitirá extender los plazos del caso. Esta normativa federal establece, en términos generales, un límite de 70 días para iniciar un juicio penal desde la acusación formal.
Al excluir este período del cómputo legal, el proceso judicial podría prolongarse mientras las partes continúan preparando sus argumentos.
Cargos y postura de los acusados
Tanto Maduro como Flores se han declarado “no culpables” de los delitos que se les imputan, entre ellos conspiración para el narcoterrorismo e importación de cocaína, cargos que forman parte de un caso de alto perfil internacional.
La audiencia del 30 de junio será clave para definir los próximos pasos en un proceso que sigue generando atención global por sus implicaciones políticas y judiciales.

