Carlos Carrasco fue aclamado al lanzar en el Progressive Field por primera vez desde que se le diagnosticó leucemia, pero permitió jonrones de James McCann y Eloy Jiménez en el octavo inning, para que los Medias Blancas de Chicago superaran el martes 6-5 a los Indios de Cleveland.
El venezolano Carrasco ingresó en el juego con una ventaja de 5-2 pero permitió un jonrón de tres carreras a McCann, antes de que el dominicano Jiménez lograra su segundo bambinazo en el encuentro.
Así, Cleveland se perdió la oportunidad de quedar en un empate virtual con Tampa Bay dentro de la puja por el wild-card en la Liga Americana. Los Medias Blancas cortaron una racha de siete derrotas consecutivas, la peor que habían tenido en la campaña.
Los 17.397 espectadores se pusieron de pie cuando Carrasco ingresó por la puerta del “bullpen”. Muchos corearon su apodo, “Cookie”.
Carrasco (4-7) llegó al encuentro después de que un cuadrangular del puertorriqueño Roberto Pérez había dado la delantera a Cleveland por 5-2 en el séptimo capítulo. El venezolano permitió sencillos del dominicano Leury García y de Tim Anderson, si bien ponchó a los cubanos José Abreu y Yoan Moncada.
McCan bateó la pelota hacia el graderío, para empatar el duelo. Jiménez siguió con un leñazo monumental por todo el jardín derecho, que pasó por encima de la barda pese al salto del cubano Yasiel Puig.
El inning finalizó cuando Carrasco fildeó un rodado de Daniel Palka y corrió a primera para hacer el out. Recibió entonces otra ovación.
Félix perdió el partido
Félix Hernández (1-5) duró en la loma sólo tres capítulos frente a los Cachorros. Fue la tercera apertura del venezolano desde que salió de la lista de los lesionados, donde permaneció más de tres meses por un problema de rigidez en el hombro derecho.
Permitió un jonrón (de Willson Contreras) con dos carreras limpias, y significó la peor salida desde su regreso. Además otorgó 4 boletos y ponchó a cinco bateadores.
Los Cachorros jugaron sin dos de sus estrellas, Kris Bryant y el boricua Javier Báez, por lesiones. Pero fueron mucha pieza para los decaídos Marineros, especialmente con el regreso del venezolano Contreras y de Zobrist.

