La Policía Nacional del Perú (PNP) detuvo a un venezolano conocido como el Gordo Ramón en Lima Norte en Perú.
Funcionarios allanaron el búnker del nuevo capo de la zona, se trata de Jesús Ramón Barrios García, alias ‘Gordo Ramón’, quien lideraba la banda criminal conocida como ‘Los Piratas’.
El operativo, centrado en la lucha contra la trata de personas, dejó al descubierto las actividades ilícitas de esta organización.
Jesús Ramón Barrios García, de 33 años y más conocido como ‘Gordo Ramón’, es el cabecilla de ‘Los Piratas’, una facción de la temida banda ‘Los Gallegos’.
Este grupo se dedicaba a alquilar bares y discotecas en San Martín de Porres para explotar sexualmente a mujeres, además de ofrecer un refugio a extorsionadores, delincuentes y secuestradores.
El operativo se llevó a cabo en el bar denominado ‘K-leta’, ubicado en la avenida Carlos Izaguirre, asociación Santa María del Valle. En el lugar, las autoridades intervinieron a 61 personas, de las cuales 47 eran varones venezolanos, cuatro peruanos y dos colombianos. Entre las mujeres, siete eran venezolanas y una peruana.
“El ‘Gordo Ramón’ regentaba este local, que era utilizado para planificar todo tipo de delitos”, informó el general Óscar Arriola, jefe de Estado Mayor de la PNP. ‘Gordo Ramón’, de nacionalidad venezolana y en situación ilegal en el país, es conocido por su crueldad hacia las mujeres que no obedecen sus órdenes, llegando incluso a torturarlas sin compasión, según revelaron fuentes cercanas a la investigación.
La intervención en el bar ‘K-leta’ es parte de una serie de operativos destinados a desmantelar las redes criminales que operan en la capital. El Ministerio del Interior confirmó que ‘Los Piratas’ es una facción derivada de ‘Los Gallegos’, conocida por su participación en diversos actos delictivos en la región.
La intervención culminó con el hallazgo de un arsenal y otras evidencias que confirman la actividad delictiva de la organización.
En el local, las autoridades encontraron siete motocicletas, grilletes, máscaras y drogas, junto con cinco pistolas, dos de las cuales habían sido reportadas como robadas. Una de estas armas estaba oculta ingeniosamente dentro del tanque de un inodoro.
“Esta organización coloca las armas en lugares estratégicos para que cualquiera las utilice ante una intervención”, explicó el general Óscar Arriola, jefe de Estado Mayor de la Policía Nacional del Perú (PNP).
El bar, que operaba bajo estrictas medidas de seguridad, solo permitía el ingreso de personas con invitación privada y un código QR.
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