Más de 60 años de fundación tiene el barrio Jorge Hernández de la parroquia del mismo nombre y en los últimos cinco años sus habitantes les ha tocado convivir en medio de las aguas negra que colapsan sus calles.
Cecilia de Gómez, dirigente vecinal, señaló que su lucha social en beneficio de esta comunidad se ha perdido ante la indiferencia gubernamental que no ha atendido el clamor del pueblo.
Resaltó, que hoy sus calles están totalmente colapsadas de aguas negras y de la gran cantidad de maleza que ha crecido en sus alrededores.
Esta situación es evidente en las calles Libertador, Bella Vista, 1 de mayo, callejón Perozo, las cuales están intransitables y la contaminación ambiental es evidente.
Por su parte, Pedro Leal, dirigente vecinal manifestó, que esta situación es del total conocimiento de Hidrolago y del gobierno municipal, entes que se han mostrado indiferentes a esta realidad.
Destacó, que el alumbrado público, vialidad, recuperación de la cancha deportiva son otras de las necesidades de esta comunidad.
De urbanización a barrio de segunda
Efren Gómez también habitante de este sector, señaló que hace 22 años esta comunidad era una verdadera urbanización consolidada y hoy está convertida en un barrio de segunda con graves problemas de servicios públicos.
«Aqui impera la indiferencia oficial, desconocemos al concejal de la parroquia, nunca se ha pronunciado a favor de estos vecinos» , dijo Efren Gómez.
Neida Quintero residente de la calle Libertador, manifestó que es necesaria la presencia del alcalde, del ingeniero municipal, del director de Ambiente, es insoportable tantos malos olores, insectos, a los niños hay que llevarlos a otros sitios, mientras que los enfermos permanecen postrados en sus camas ante la imposibilidad del paso de ambulancias o cualquier vehículo para sus traslados.







