En una atmósfera de profunda fe y devoción, la feligresía se congregó este miércoles 13 de mayo en la Catedral para honrar a Nuestra Señora de Fátima. La celebración, que recordó los 109 años de su primera aparición en Portugal, tuvo su momento más emotivo con la tradicional Eucaristía y la procesión de las velitas.
Durante la jornada, los asistentes elevaron oraciones por la paz mundial y la conversión, siguiendo el mensaje que la Virgen entregó a los pastorcitos Lucía, Francisco y Jacinta en 1917. El recorrido de las velas iluminó los alrededores del templo, simbolizando la luz de la esperanza en medio de las dificultades actuales.
Con la procesión de las velitas, la Catedral cierra una festividad que, año tras año, sigue siendo una de las manifestaciones de amor mariano más queridas por los habitantes de la zona.

