Quintín Piñero Soto un nativo de Punta de Leiva, de donde llegó a Cabimas desde muy pequeño y estableció después el negocio denominada «Bar Princesa»en toda la esquina de la calle Colón con Rosario, emulando el nombre del Bar Princesa de Maracaibo.
El Bar Princesa era conocido y visitado por muchos profesionales, deportista y otras personas por ser un lugar de recreación, ya que contaba con mesas de billar, dominó y barajas. También tenia remate de caballos con apuestas elevadas que disfrutaban por ser sus entretenimientos favoritos.
El bar contaba entre sus más fervientes y asiduos visitantes a Ernesto Aparicio, Manuel Vílchez, Ramoncito Arias, Muñequito Martínez y muchos conocidos profesionales y artistas de esa época.
Cabe destacar que ese negocio funcionó por más de 70 años y se inició tras producirse un incendio en la calle Colón.
Quintín se gano el afecto de los habitantes por su trato cordial y amable al frente de su negocio, que eran sitio de distracción y juego. Era la Cabimas de ensueño que comenzó con la construcción del Puente sobre el Lago, el Hospital General, el Centro Cívico, su Boulevard y el plan Cabimas.
Quintín fue muy conocido en la Cabimas de ayer entre los años 60 y 80, por su manera cordial , bondadosa y ser amigos de todos los que los trataban, sin abandonar la atención a los numerosos clientes que asistían a su negocio y por eso se le recuerda con cariño.
Además Quintín, disfrutaba de las reuniones familiares y de los carnavales, sobre todo el juego con agua, y entre sus anécdotas, nos decía Victor Marcano, está el hecho de que un policía le reclamó la razón de cerrar su negocio a las seis de mañana, a lo que le respondió «que lo hacía porque ese bar era de él y lo mantenía abierto hasta la hora que él quisiera».
Quintín murió el 24 de octubre de 1989 y el negocio lo asumió su hermano Ramón que murió unos años después.
Lcdo. Pedro Estrada Cronista de Cabimas



Tengo entendido q también era lugar famoso en los inicios de la Cabimas Petrolera muy visitado x los gringos de la época.