Robert Sánchez artista plástico del municipio Cabimas, destacado por sus obras de estilo religioso también se hace presente en el homenaje que se le rinde a la Virgen de Chiquinquirá en diferentes exposiciones realizadas en Maracaibo, donde se ha convertido en digno representante cultural de la COL .
“Chinita Amada” es el título de su obra que se encuentra presente en la exposición “Arte y Fe Chiquinquireña” que desde el 11 de noviembre has hasta el 30 de este mes se mantiene abierta al público en el Museo de Artes Gráficas Luis Chacón con sede en la Alcaldía de Maracaibo en la cual participan 59 expositores .

En esta oportunidad esta exposición convierte el arte en plegaria y reunión en un mismo salón a los artistas plásticos de Maracaibo, San Francisco y Robert Sánchez por Cabimas.
Esta es una muestra que según los organizadores y participantes conecta tradición, sensibilidad y cultura.
Robert Sánchez describe su obra “Chinita Amada” elaborada en acrílico sobre tela, donde muestra una imagen de la virgen llena de humildad, donde se observa a la Madre y al niño sin ornamentos, ni decoraciones, , no tiene corona ni aureola, solo se resalta su mirada: expresión de la madre y su hijo que logran conectar con el público que la observa y se sientes conmovidos.

“Voces de Cabimas”
“Voces de Cabimas” es la obra con la cual Robert Sánchez se hizo presente en la Exposición con motivo del 32 aniversario del Centro Lía Bermúdez de Maracaibo titulada Chinita Fe y devoción que se mantiene abierta al público.

Robert Sánchez manifestó que en esta obra que también rinde homenaje a la Chinita reinterpretando su iconografía con un estilo contemporáneo y elementos interactivos.
El fondo de la obra está meticulosamente compuesto por un mar de texto: son peticiones de devotos que han transcrito, creando una textura que simula unas nubes plateadas ascendiendo hacia el cielo. En la parte inferior el himno de la chinita está inscrito con un diseño y color que evocan las aguas del lago de Maracaibo.

En la parte superior se puede leer la oración del Magnificat, y el halo dorado que rodea a la Virgen está formado por las oraciones del Ave María y la Salve.
Su obra se destaca por un elemento central e innovador como es el código QR estratégicamente ubicado de manera que parece ser entregado por la Virgen al Niño Jesús. Este código al ser escaneado enlaza en un video con las personas que hicieron las peticiones trascritas en la obra.
La disposición del QR simboliza la intercesión de la Virgen, presentando las súplicas de los fieles a Jesucristo , quien las recibe con una mirada llena de amor hacia su madre.

La paleta de colores respeta la imagen original de la tablita de la Virgen , destacando tonos dorados y plateados, así como azules y rojos vibrantes.
El artista destacó que ha realizado un cuidadoso trabajo de iluminación para dirigir la mirada del espectador hacia el código QR, los rostros de la Virgen y el Niño, y los elementos claves de la composición.
En conjunto, la obra fusiona la tradición religiosa con la modernidad, invitando a la participación y ofreciendo una nueva forma de conectar con la fe y la devoción a la Virgen de Chiquinquirá.

