La comunidad de Ciudad Ojeda, municipio Lagunillas, en el estado Zulia, se encuentra consternada ante una serie de presuntos casos de envenenamiento de perros y gatos en Ciudad Ojeda, ocurridos en distintos sectores durante las últimas semanas.

Organizaciones protectoras de animales, comerciantes y vecinos han denunciado públicamente la aparición de varios animales sin vida en calles y plazas, señalando que podrían haber sido víctimas de alimentos contaminados con sustancias tóxicas. Los hechos, aún sin confirmación oficial, han despertado una ola de indignación y preocupación entre los ciudadanos.

Fundaciones y vecinos piden justicia

La periodista Iraima Rivera, quien es parte de una campaña de sensibilización y denuncia, advirtió que estos actos vulneran las leyes venezolanas y las ordenanzas municipales que prohíben el maltrato animal.

“Estos animales, muchos de ellos cuidados por fundaciones y apoyados por comerciantes del centro de la ciudad, han sido víctimas de actos crueles que atentan contra la vida y la convivencia. No se trata solo de defenderlos, sino de preservar nuestra humanidad como sociedad”, expresó Rivera.

De acuerdo con la Ley para la Protección de la Fauna Doméstica Libre y en Cautiverio, el envenenamiento intencional de animales es considerado un delito. Rivera hizo un llamado a los ciudadanos a colaborar con las autoridades aportando videos, fotografías o cualquier prueba que ayude a identificar a los responsables.

Una campaña ciudadana por la vida animal

La iniciativa impulsada por Rivera busca unir esfuerzos entre periodistas, vecinos y defensores de animales para detener esta situación que afecta a toda la comunidad. La comunicadora subrayó que la intención no es señalar sin pruebas, sino promover la participación ciudadana.

“El llamado es a la conciencia y a la unión vecinal. Necesitamos información, imágenes o testimonios que permitan a las autoridades actuar con rapidez. Entre todos podemos transformar la indignación en acción y la acción en justicia”, afirmó.

Organizaciones protectoras del municipio Lagunillas, junto a colectivos independientes de rescate animal, han comenzado a recopilar evidencias y a notificar los casos ante los cuerpos policiales. También solicitaron la intervención de la Fiscalía Ambiental del estado Zulia para abrir una investigación formal.

Indignación en redes sociales

Las redes sociales se han convertido en el principal canal de denuncia. Decenas de usuarios han compartido fotografías de los animales afectados y han exigido mayor vigilancia en sectores como el casco central, las inmediaciones de la Plaza Bolívar y comunidades residenciales donde suelen alimentarse perros y gatos comunitarios.

Las publicaciones se acompañan del hashtag #NoAlMaltratoAnimal y han recibido el respaldo de activistas y periodistas locales que reclaman medidas urgentes.

Un llamado a la conciencia y al respeto

Mientras avanzan las denuncias, la campaña liderada por Iraima Rivera busca sensibilizar a la población sobre el valor de la vida animal y la importancia de fomentar el respeto en los espacios públicos.

“Emprendo esta causa movida por mi profundo amor hacia los animales y con la convicción de que juntos, como comunicadores y ciudadanos, podemos construir una Ciudad Ojeda más compasiva y consciente”, declaró la periodista.

Las autoridades locales aún no han emitido un comunicado oficial sobre los presuntos envenenamientos. Sin embargo, las comunidades de Lagunillas continúan organizándose para documentar los casos y exigir justicia.

Lo que comenzó como un rumor se ha convertido en un movimiento ciudadano contra el envenenamiento de perros en Ciudad Ojeda, una causa que refleja la lucha de muchos zulianos por una convivencia más humana y solidaria.

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