Con tristeza y esperanza celebramos 100 años del reventón del Barroso 2, me imagino que los pocos pobladores de aquella época en 1922 pensaron que el poblado se convertiría en una gran ciudad quizás semejando las urbes texanas; hoy vemos con tristeza que este sueño no se ha cumplido.

Una Cabimas con unos servicios públicos precarios, las aguas negras en las calles con un desborde casi diario de cloacas enfermando a los vecinos del sector; con el mayor reservorio de agua dulce de Latinoamérica a sus orillas pero escasamente llega agua por tubería cada tres semanas; nadando en un mar de petróleo, materia prima para el asfalto, pero con las calles destruidas llenas de huecos o hundidas por la avaricia de los grupos cercanos al poder local que reparan los colectores a medias para que nunca se acabe el negocio, entre otros pésimos servicios públicos.

Pero hoy lo que duele más es ver a una población sin trabajo digno, esperando que algún familiar le envíe una limosna del exterior para alegrar el mes; las pocas, o mejor dicho, la ausencia de políticas económicas locales, que estimulen el desarrollo y la independencia de la actividad petrolera, como ocurre en Maracaibo o San Francisco, pero que nunca fueron tomadas por unos alcaldes y concejos municipales con hambre de dinero que sólo pensaban en desangrar el erario público y nunca pensaron en el futuro del municipio.

Una dolorosa realidad envuelve a la Cabimas de hoy, pero no perdemos la esperanza, creemos que las nuevas generaciones de Cabimeros desean seguir viviendo en esta tierra, muchos nos quedamos a luchar por estas calles donde jugabamos pelotica de goma, fichitas o salíamos en nuestras bicicletas a recorrerlas, aquí fuimos felices y seguiremos luchando por una Cabimas de progreso y desarrollo, de mejor calidad de vida para todos.

Ricardo Acosta Cedeño
Dirigente Regional de Fuerza vecinal
Expresidente de Fedecámaras Zulia
Expresidente de CAICOC

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