El apiñamiento dental o dientes montados, constituye uno de los problemas bucales más habituales en la población. Generalmente, se aborda durante la infancia, cuando es más sencillo corregir problemas de alineación a través de una ortodoncia.
Yaneth Castro de Marquina, odontóloga con dilatada trayectoria en el municipio Cabimas, informó que este tipo de problema dental constituye unas de las causas frecuentes de visita a un odontólogo.

Destacó, que por esta causa, no es raro ver a niños con aparatos dentales precisamente para corregir el apiñamiento. Sin embargo, tampoco es extraño ver a adultos cuyos dientes no están bien posicionados.
Independientemente de la edad, es importante solucionar los dientes montados, no solo por una cuestión de estética, sino porque tienen un impacto negativo en la salud oral y en la funcionalidad de la boca.
Tipos de apiñamiento
La odontóloga señaló que según el origen del apiñamiento se distinguen tres tipos. Aunque a lo largo de su vida, una misma persona puede padecer un apiñamiento que responda a diferentes causas.

Apiñamiento primario: los dientes montados son consecuencia de la herencia genética, puesto que hay antecedentes familiares con el mismo problema.
Como implica una falta de espacio, podemos estar ante un paladar ojival, un maxilar o mandíbula demasiado estrechos o dientes con un tamaño mayor a lo habitual, de forma que no queda hueco suficiente en la arcada.
Apiñamiento secundario: los dientes montados se producen por malos hábitos dentales (como la succión del pulgar los primeros meses de vida) o debido a la caída prematura de los dientes de leche. En este segundo caso, el resto de piezas se desplazan para ocupar el hueco que ha dejado.
Apiñamiento terciario: es el caso menos común, cuando la erupción de las cordales o muelas del juicio perjudica la posición del resto de dientes.
Grados de apiñamiento
La odontólogo Yaneth Castro indicó que determinar el grado de apiñamiento es el primer paso antes de comenzar a planificar el caso. Además, unos dientes excesivamente doblados influyen de forma mucho más negativa en el día a día del paciente. Es por ello que se pueden observar tres grados de apiñamiento:
El apiñamiento leve implica que el espacio que falta en la arcada es de menos de 3 milímetros.
En caso de apiñamiento moderado, son necesarios entre 3 y 5 milímetros.
Por último, si hacen falta más de 6 milímetros, estamos ante un caso de apiñamiento severo.
Solución odontológica
El tratamiento para alinear y nivelar los dientes varía en función del grado de apiñamiento, la edad del paciente y el origen. Lo más común es pautar un tratamiento de ortodoncia.
En el caso de los niños, durante la fase de crecimiento, que generalmente abarca hasta los 11 años de edad, todavía es posible actuar sobre la posición, forma y dimensiones de los huesos de la cavidad bucal.
En este contexto, si el apiñamiento dental es consecuencia de un paladar estrecho, el ortodoncista puede corregir el problema a través de una ortodoncia interceptiva. Este tratamiento es exclusivo de la niñez. Tiene como objetivo solucionar las anomalías en las estructuras óseas y dirigir el adecuado desarrollo de los dientes.
En el caso de adolescentes o pacientes adultos, existe la posibilidad de corregir esta alteración mediante diversos tratamientos de ortodoncia. La elección de la opción adecuada dependerá de las preferencias del paciente en términos de estética y precio.
Entre las alternativas disponibles se incluyen los brackets tradicionales, los brackets transparentes y otros sistemas invisibles como Invisalign e Incognito.
Estos últimos son particularmente populares entre las personas que desean mantener en secreto el hecho de llevar aparatos ortodónticos, ya que pasan desapercibidos.
Técnicas Adicionales
Además de los tratamientos ortodónticos convencionales, los dentistas pueden recurrir a dos técnicas adicionales para abordar el apiñamiento dental:
Exodoncias o extracciones: En situaciones de apiñamiento severo, el ortodoncista puede recomendar la extracción de un diente, generalmente las muelas del juicio, para crear espacio en la arcada dental.
Stripping dental o limado de dientes es una técnica que se combina con la ortodoncia y tiene como objetivo ganar espacio entre las piezas dentales. Este procedimiento implica un suave pulido de los dientes para reducir ligeramente su anchura y resolver el apiñamiento.

