Decenas de personas protestaron este lunes, 15 de abril, en la ciudad colombiana de Cúcuta, fronteriza con Venezuela, en rechazo a una ola de violencia.
El pasado fin de semana la violencia dejó nueve muertos, incluido un periodista.
Con velas, globos, camisetas blancas y rezos los manifestantes se congregaron frente a la alcaldía de la ciudad y alzaron su voz contra «la violencia incontrolada».
La policía registró nueve asesinatos entre sábado y domingo, en distintos ataques.
El presidente Gustavo Petro ordenó una «profunda investigación» para dar con los autores del homicidio del comunicador Jaime Vásquez, baleado el domingo.
Nueve asesinados, incluido un periodista, en frontera de Colombia y Venezuela
El hombre de 54 años era también abogado y activista, reconocido por «denunciar la corrupción» en la región, detalló Petro en su cuenta de X, antes Twitter.
La fotografía del periodista y una corona de flores acompañó la manifestación en la plaza central de Cúcuta.
Vásquez recibió varios disparos el domingo en un local comercial frente a una decena de testigos, según videos de seguridad divulgados por la prensa local.
Las pesquisas «deberían incluir el examen forense de la información de su celular, que al parecer fue manipulado por funcionarios después de su muerte», agregó el mandatario en la misma red social.
El sábado, otras tres personas fueron asesinadas en un establecimiento comercial en Cúcuta. La policía informó sobre cinco homicidios más sin precisar detalles.
«Hemos tenido algunas muertes el fin de semana (…) que están relacionados con algunas investigaciones en temas de criminalidad», dijo el coronel de la policía local, William Quintero, en una rueda de prensa el domingo.
Allegados de Vásquez denunciaron que su cuenta de Whatsapp fue usada después del crimen.
El activista «era un hombre que se dedicaba a pensar, a investigar y a hablar temas que muchos no hablan», aseguró el lunes a Blu Radio el periodista Jonathan Mojica, amigo personal de Vásquez.
En su perfil de Facebook, el periodista realizaba transmisiones en vivo en las que denunciaba contratos irregulares y abusos de poder en la administración local.
«Estaba en constante amenaza por su modo de decir las cosas», agregó Mojica.

