Señales de que eres un adicto a las redes sociales

Hay señales muy inequívocas que evidencian que eres adicto a las redes sociales.

El uso excesivo de las redes sociales está relacionado con el deterioro de la salud mental y el bienestar y parece que la herramienta que una vez quisimos que nos acercara, está, en cierto modo, separándonos.

Pero, ¿estás utilizando las redes sociales como una ventaja o te encuentras sometido a revisarlas una y otra vez por pura adicción?

Lo primero que haces al levantarte es meterte en Twitter o Instagram

Esto también se aplica a cuando te vas a dormir, o en cualquier otro momento del día en que tengas tiempo libre. Si tu primer instinto es coger tu smartphone, probablemente tengas una relación poco saludable con esta tecnología.

Si tu primer y último pensamiento está en revisar las redes sociales, sentimos decirte que es una gran bandera roja.

Te produce ansiedad no poder consultar las redes sociales

Puede que te resulte familiar esa sensación de necesidad desesperada de comprobar tus redes sociales. Si estar lejos de tu smartphone o sin Internet, y la perspectiva de no poder entrar en ellas durante un tiempo, te hace sentir ansioso, es probable que tengas una adicción a las redes sociales.

Esto es algo fácilmente comprobable también cuando plataformas como Instagram o Twitter se caen. Parece que nos volvemos locos al no poder acceder a ellas, cuando se trata de un evento puntual que se resuelve en pocas horas como mucho.

Tu teléfono está en tu mano (y posiblemente encendido y mirando hacia ti) mientras estás en una conversación

Aquí ya entramos en una gran falta de respeto. Si no puedes dejar el teléfono en el bolsillo o en el bolso durante una cena o mientras mantienes una conversación con un amigo, entonces tienes un problema.

Y es que, esto ya no solo quiere decir que estás completamente atado a ellas, también va a acabar deteriorando tus relaciones sociales o con tu familia.

Todo lo documentas en las redes sociales

Esto es algo que continuamente vemos en algunos usuarios. Seguro que conoces al típico que no para de subir stories o tuits sobre lo bien que lo está pasando (o incluso mal). Documentar cada cosa que ocurre en tu vida para que alguien extraño te comente o todo tu entorno se entere, no solo denota una adicción, si no un ego bastante subido.

Tu sensación de autoestima depende del número de likes, shares o amigos que tengas

Es triste pero cierto. Algunas personas dependen en gran medida de la cantidad de simpatía falsa que experimentan para reforzar su autoestima.

Esta es una relación muy poco saludable con las redes sociales que tiene un impacto de gran relevancia en tu salud mental. Si dependes de los «me gusta», de los «compartidos» o de las solicitudes de amistad para sentirte bien contigo mismo, entonces tienes que evaluar tu relación con estas.

Caminas por la calle mirando tu teléfono

Te estás poniendo en riesgo a ti mismo y a los demás. Podrías meterte sin querer en la carreta, chocar con alguien o tropezar y romperte una muñeca. Desde luego, no merece la pena y te estás perdiendo muchas cosas ahí fuera por revisar tu teléfono cuando estás yendo a comprar el pan.

Aceptas solicitudes de amistad de desconocidos

Esto es algo bastante extraño pero ocurre muy habitualmente. ¿Realmente necesitas tener entre tus seguidores a alguien que no conoces? Si eres influencer vale, pero si hablamos de una cuenta personal de cualquier persona de a pie es una nueva bandera roja.

Simplemente buscas más y más seguidores cuando lo único que estás haciendo es alimentar tu ego basándote en una realidad falsa. Además, estás dando permiso a personas desconocidas, que nunca sabemos sus intenciones, a que conozcan todos tus movimientos.

¿Qué puedo hacer al respecto si tengo adicción a las redes sociales?

Si alguno de estos casos se te aplica, o si personalmente sientes que has desarrollado una relación tóxica con tu teléfono, te recomendamos una desintoxicación digital.

Uno de los principales consejos es que seas consciente del uso de la tecnología. Deja de utilizar las redes sociales como una salida fácil. Deja de permitir que sustituyan las conversaciones personales, el tiempo de trabajo o una afición que sabes que te gusta.

Cada vez que quieras abrir las aplicaciones, pregúntate por qué y qué vas a conseguir con ello. Al principio, puede parecer que tienes que ser estricto contigo mismo, pero con la práctica te darás cuenta de que tienes mejores formas de pasar tu tiempo.

Las redes sociales son una herramienta increíble y una forma de conectarnos, pero pueden pasarnos factura. Como todo, hay que disfrutarlo con moderación.

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