El jugador de fútbol que cambió las redes por las bandas

Hace unos 6 años atrás estaba en la órbita de varios equipos venezolanos, y su paso por la selección nacional en inferiores le daban una gran proyección, pero de la noche a la mañana cambió su habilidad con el balón por otro oficio peligroso.

El ex jugador de las inferiores de la selección nacional de Venezuela, César “Mágico” González, figura en la lista de los 10 delincuentes más buscados por el CICPC de Ciudad Guayana.

En el 2016 César “Mágico” González había fichado con el Deportivo Lara, tenía contrato con el Caracas, pero no se presentó con ningún club. Desapareció del contexto futbolístico y ni periodistas, ni futbolistas, ni directivos pudieron saber de él.

Luego de algunos inconvenientes extra futbolísticos, el Caracas FC le dio la mano derecha para una segunda oportunidad dentro de los terrenos de juego al ficharlo para la temporada 2013-14. Con más de 800 minutos en su haber durante la campaña en curso, César “Mágico” González había regresado al fútbol venezolano sin tener el pleno de sus condiciones, pero siendo regular en el club de la Cota 905.

Logró renovar hasta 2016, pero un acuerdo con el Deportivo Lara lo desvinculaba del equipo de los rojos del Ávila. Así se confirmaba. Todo estaba listo para que César –su nombre de pila– se trasladara a unos cientos de kilómetros al oeste del país para hacer vida en el recinto de Cabudare. El dinero había sido pagado y tenía un apartamento listo para habitar.

El equipo capitalino donde militaba tuvo que devolverle el dinero al Deportivo Lara. La transacción no había prosperado. 

El Caracas nunca logró comunicarse con él. Familiares del jugador comentaron que había salido del país. ¿Su destino? Panamá. A partir de esa salida, esa escapatoria por Maiquetía, César desapareció de los diarios, de los programas de televisión y de radio. Poco, muy poco se habló de su partida del fútbol venezolano, a pesar de haber jugado en las inferiores del Villarreal y en equipos de renombre en el plano nacional. Como un plus, había debutado en la vinotinto, además de haber hecho todas las categorías inferiores de la selección (Sub 17 y Sub 20).

Era un jugador desequilibrante. Por su facilidad al driblar se ganó el apodo que mantuvo en su estadía en el fútbol criollo, donde debutó a los 17 años. A esa edad, logró convertir su primer gol contra Guaros de Lara. Era irreverente y ágil con el balón en sus pies, pero su indisciplina fuera del campo de juego le mermó su buena aptitud.

Luego de su partida a Panamá, se decía que volvió a Venezuela. Su destino sería Puerto Ordaz, lugar donde es oriundo. A pesar de no saberse con claridad, dicen que los rumores siempre tienen algo de cierto. Luis “Cariaco” González cuenta: “Se dice que está aquí, pero no tengo idea. Le he escrito para conversar y nada, no he dado con él. Yo no lo he visto, pero creemos que está en Puerto Ordaz”.

La escapatoria del “Mágico” fue rotunda. No volvió a pisar un campo de fútbol y ni sus amigos del acontecer futbolístico, o a quien hacía llamar así, saben algo de él.

Una vez rompió el vínculo con ambos clubes, se desató otro inconveniente que el equipo capitalino no preveía: el jugador no quería desocupar el apartamento que le había sido asignado para que habitara mientras fuese ficha del cuadro rojo.

Era inminente: Mágico González estaba saliendo por la puerta trasera del fútbol venezolano. Cortó vínculos con sus amistades y también lo había hecho con Urdaneta, quien no conoce su paradero: “La última vez que supe de él estaba muy mal juntado. Dios no lo quiera, pero en cualquier momento podríamos tener malas noticias de él”, cuenta.

Hoy aparece entre los más buscados, según una lista del CICPC. “Mágico” jugó en equipos como Deportivo Táchira, Zamora FC, Caracas FC y perteneció a la categoría Sub-17 y Sub-20 de la Vinotinto.

Con 28 años, el oriundo bolivarense no pertenece a ningún club y su último equipo fue el Deportivo Lara en 2016.

 

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