Centro de Detención Preventiva de Boleíta: Un hombre fue asesinado durante un motín

Un detenido por violación fue la victima fatal, a quien decapitaron con un cuchillo.

Una persona muerta es el saldo arrojado como consecuencia del motín que se registró en horas de la noche de este martes, en las instalaciones del centro de detención preventiva de la zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Boleíta, Caracas.

La protesta de más de 900 presos que están recluidos en calabozos de la Zona 7 de la PNB, antigua sede de la PM, en Boleíta, parroquia Petare, comenzó este martes a las 10:00 am. La victima fatal estaba detenida por violación  y lo decapitaron con un cuchillo.

El  hacinamiento, traslados a otras cárceles y falta de agua, fueron las causas de la protesta iniciada el día martes, donde los internos quemaron colchonetas, rompieron los candados de los calabozos y luego mataron a uno de los detenidos. .

Apenas se inició la protesta se presentó en la sede policial el director de Resguardo y Custodia de la PNB, quien se acercó al área de los calabozos y habló con los  presos sobre las quejas que planteaban y logró que los ánimos se calmaran.

Después acudieron otros jefes de la PNB, además de un contingente de la División de Orden Público. Pero fue en la noche cuando la protesta se reanudó por el hacinamiento.

Ante lo ocurrido en las celdas cuatro, cinco y seis de zona 7, los internos solicitaron la presencia de un fiscal del Ministerio Público (MP), para que se garanticen sus derechos.

Familiares se enfrentaron a los custodios

En horas de la mañana de hoy miércoles 4 de septiembre,  los familiares de los presos recluidos en el Centro de Detención Preventiva de Boleíta, mejor conocido como Zona 7, enfrentaron a los custodios del penal exigiendo el traslado masivo de los detenidos luego del motín registrado la noche del martes.

Los familiares de los detenidos lanzaron objetos a los funcionarios de la Policía Nacional que con antimotines acordonaron la entrada del depósito policial que en el 2007 fue convertido en un centro de reclusión.

«Ni siquiera nos dejan que les demos un vaso de agua, no nos dicen que están bien. No sean inhumanos», gritó entre lágrimas una mujer exigiendo la presencia de un fiscal.

El tránsito vehicular por la zona fue restringido desde la avenida Francisco de Miranda.

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