El riesgo aumentado de contraer el coronavirus en Venezuela

El salario mínimo de un venezolano está ubicado entre 2 a 3 dólares; con algunos bonos del gobierno nacional y ciertas actividades extras, podría llegar a 20 dólares, quizás un poco más; ya es una situación difícil para sobrevivir, pero, ¿Qué sucede si un ciudadano con salario mínimo contrae el coronavirus?

Según los reportes del Ministerio de Salud, Venezuela está ubicado entre los países con menos incidencia de pacientes con coronavirus. Hay muchas dudas al respecto.

Para muchos especialistas y organismos de salud han dicho que las cifras oficiales en el país no se acercan a la realidad. Y ello se debe a dos factores:

  • No hay un número constante y suficiente de pruebas al día
  • Muchas personas temen ser atendidos por instituciones del sistema público.

En mayo, un grupo de científicos estimó un subregistro de entre 63% y 95%. Aunque con distintos porcentajes, otros especialistas han coincidido y han apuntado a una misma causa para explicar este subregistro: las pruebas confirmatorias son insuficientes.

Por supuesto, la cantidad de aglomeraciones en el país son muy puntuales por factores como la escasez de gasolina, bajo poder adquisitivo y las medidas de cuarentena, que en éste aspecto al gobierno de Nicolás Maduro le ha permitido contener una ola mayor de casos.

Día a día

Vamos a crear un personaje, a quien llamaremos José Ignacio: un venezolano, que tiene un trabajo con salario mínimo, recibe las bolsas de alimentación que entrega el gobierno, además de los bonos.

Debido a su trabajo, José Ignacio tuvo contacto con una persona que contrajo el coronavirus, pero luego de varios días fue cuando empezó a tener los síntomas.

La OMS ha establecido que el periodo de incubación del coronavirus COVID-19 es de 2 a 14 días.

Para José Ignacio es una simple gripe, y no se preocupa, por lo que solo te toma un té de «moringa» o de «eucalipto». Lo más económico, éstas infusiones se han hecho muy popular.

Pasado un par de días, José Ignacio siente mayor malestar en el cuerpo, y decide comprar unas pastillas de ibuprofeno, lo más económico en el mercado.

Ha pasado un día más, y hasta el momento el malestar no ha cesado, y ahora tiene fiebre. Eso sucede por que se ha elevado el nivel de infección en los pulmones. Se siente débil pues sus plaquetas están disminuyendo.

Hasta ese momento han pasado varios días y la infección en el sistema respiratorio sigue sin ninguna barrera en su cuerpo.

Pero José Ignacio sigue pensando que es una gripe. Luego de 5 días a los primeros síntomas, ya se ahoga un poco al caminar.

También existe una actitud nociva, en psicología el término se llama racionalismo, que la gente a menudo confunde con negación. Es un mecanismo de defensa en el que la persona intenta justificar un comportamiento inaceptable. Hay personas que no aceptan que pueden tener el virus. 

Además, José Ignacio comienza a perder el apetito por la pérdida del gusto; sus fosas nasales se están obstruyendo.

Luego de varios días con fiebre, decide ir hasta un Centro de Diagnostico Integral, no quiere ir a un hospital.

Los CDI en Venezuela también atraviesan por un momento de crisis, la gran mayoría están sin insumos, y los ambulatorios han sido abandonados, solo algunos centros pilotos cuentan con el suministro suficiente.

Al ser atendido por el personal médico, el protocolo indica que a José Ignacio se le debe aplicar una prueba rápida o una PCR para confirmar la presencia del virus. Los síntomas así lo indican.

No hay prueba rápida, así que debe esperar por los resultados al centro de pruebas en la región o el más cercano. En Venezuela, al inicio de la pandemia solo se realizaba en Caracas. Hoy día, en Maracaibo se realizan parte de las pruebas según un informe de la Gobernación del Estado.

Mientras, le recetan dos medicamentos que aplican en el sistema de salud venezolano: Ivermectina y Carvativir. En gran medida, es ofrecido a pacientes con sospecha de Covid en Venezuela.

No hay un trabajo científico que respalde que dichas medicinas sean idóneas para combatir el coronavirus en el cuerpo. En el caso del Carvativir, podría ayudar como expectorante.

Una semana debe esperar José Ignacio para recibir los resultados de la prueba.

En esos cinco días, dejó de ir al trabajo. Nadie sabía nada de él.

Luego de varios días, un primo de José Ignacio, que era su compañero de trabajo, lo fue a visitar, tocó con fuerza la blanda puerta de zinc. Nadie responde, la TV estaba encendida. Tumban la puerta.

Ya era muy tarde, José Ignacio estaba tendido en una cama, sin vida.

Realidad

Como José Ignacio, miles de venezolanos con el virus no son reportados en el sistema público de salud, nunca le aplicaron una prueba, y mucho menos, tienen los recursos médicos para combatir el virus.

Algunas personas son llevadas a los hospitales, donde sufren el calvario de estar en un centro de salud sin las medicinas, sin insumos. Mientras que se manifiesta la neumonía bilateral que provoca una congestión total de los pulmones. Se requiere de oxígeno.

«Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar». En estos casos, la infección puede derivar en una neumonía bilateral.

Con la búsqueda del oxígeno comienza otra odisea: buscar bombonas pues no hay envases, manómetros, oxímetro, y tener un proveedor que permita la compra del vital gas. Dada la alta demanda, hay escasez.

Una recarga puede costar entre 20 a 25 dólares quizás más. Hay pacientes que requieren oxígeno las 24 horas.

Entre tanto, si el paciente sufre alguna comorbilidad, como diabetes o hipertensión, o si fue o es fumador, el riesgo aumenta.

Muchas de las medicinas deben ser conseguidas por los familiares de los pacientes, pues la gran mayoría de los hospitales no cuentan con insumos.

Toman otro camino

Entre tanto, otros pacientes que han sido diagnosticado con el coronavirus, deciden recluirse en su casa.

Entendemos es una alternativa ante el colapso del sistema de salud, pero no es una buena idea, pues la atención médica es fundamental para mantener con vida a una persona que se complica a raíz de las afecciones derivadas del coronavirus.

Una persona que presenta neumonía bilateral, fácilmente, puede sufrir un colapso, si no es asistida y recibe la cantidad adecuada de antibiótico.

Ésta infección inflama los alvéolos de uno o de ambos pulmones lo que da lugar a síntomas como fiebre intensa, dolor en el pecho, tos con pus, escalofríos, dificultad para respirar, nauseas, vómitos o diarrea.

De hecho, un paciente con neumonía bilateral podría estar bien un día, y al día siguiente complicarse de nuevo.

¿La Razón?

Pues es una infección agresiva que de inmediato retoma el espacio perdido. Otro aspecto es que en casa, el riesgo de contagiar al resto de la familia aumenta más.

Como verán, un ciudadano que es afectado por el coronavirus no la tiene nada fácil, y aunque el gobierno emite informes diarios de fallecidos, hay casos que nunca son reportados.

Por ejemplo, en el estado Zulia, ya han fallecidos varios médicos, y esa cifra nunca ha sido reportada por los organismos oficiales. Saquen sus conclusiones.

De seguro si vive en Venezuela, ya se ha dado cuenta que muchos de los fallecidos por Covid, no son informados. Según las cifras actuales, en todo el país solo fallecen entre 10 a 15 ciudadanos.

Entre tanto, apenas comienza el proceso de vacunación para la población de la tercera edad, por lo tanto, la mejor forma de cuidarse contra el virus, es cuidarse.

Costos

Pero cómo hace una persona promedio, en esta Venezuela, para cubrir los gastos de medicinas, atención preventiva, en caso de requerirlo, el oxígeno. Es realmente es casi imposible.

Algunos costos:

  • Un tapaboca desechable: 0,50 centavos de dólar.
  • Tableta de Ibuprofeno de 800 mg: Entre 1 a 4 dólares
  • Carvativir: de 3 a 4 dólares.
  • Aspirina: de 2 a 8 dólares.

Hasta aquí es la fase preventiva, y si un venezolano que gana salario mínimo, y con algunos bonos podría ganar hasta 20 dólares, cómo podría cubrir los gastos de las medicinas.

Es por ello que muchas personas solo resisten, y dependerán en gran medida de la resistencia natural. Otros recurren a los «té» de distintas hierbas.

Pero en otros casos, requiere de un tratamiento completo que requiere de vitaminas.

¿Es posible en la Venezuela actual que un ciudadano común cubra sus gastos por contraer el coronavirus? Son muy pocos; saque sus conclusiones.

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