Por Luis Soto: «DUÉLALE A QUIEN LE DUELA, GÚSTELE A QUIEN LE GUSTE»

Sin ser un político experimentado Juan Guaidó se ha convertido en el cordón umbilical entre la oposición venezolana y los respaldos o apoyos internacionales. Se han mantenido esos apoyos internacionales alrededor de la Presidencia Interina de Juan Guaidó, se le ha reconocido y respaldado en todas las diligencias que ha realizado para salir de la dictadura de Maduro, se ha estimulado la acción para aglutinar un movimiento alrededor de su figura política.

Quizás la juventud y no tener compromisos con el pasado, han conducido a los organismos internacionales y a más de 60 países, para decidirse a mantener ese apoyo a la oposición venezolana que en este momento lidera Juan Guaidó.

El rechazo que manifiestan algunos supuestos opositores se debe más que todo a la envidia, el egoísmo y no haber tenido la oportunidad que ha tenido Juan Guaidó, ¡que es un político con suerte! Pudiera ser, pero cuando en la política la suerte llega hay que saberla aprovechar para no decepcionar y cubrir las expectativas.

También ha tenido la suerte de recibir de los partidos políticos más importantes y con mayor tradición en el país, el respaldo necesario para que actúe en nombre de la oposición venezolana.

La mejor demostración de desprendimiento de intereses grupales la han dado todos los partidos que conforman el Frente Opositor, al sostenerle firmemente la silla a Juan Guaidó  y no serruchando las patas a la misma.

La Unidad ha costado construirla precisamente por el egoísmo y la envidia de supuestos opositores, hoy estamos en el mejor momento para fortalecer la Unidad, es lo único que nos piden nuestros aliados internacionales, lo demás lo manejan ellos con las presiones que le están haciendo a la dictadura de Maduro. El régimen forajido está cercado económicamente (BM y FMI), diplomáticamente (OEA y UE), en los Organismos Internacionales del Trabajo (OIT), de Justicia (Tribunal de la Haya), EEUU, Canadá, Francia, España, Portugal, Alemania, Japón, Israel, Inglaterra solo por señalar algunas potencias militares, tecnológicas y económicas que tambien ayudan al cerco.

Con semejante respaldo, no hay manera de que la dictadura siga jugando con los interlocutores que participan en las conversaciones para una salida al conflicto. Solo nos queda apoyar internamente y  dejar el pesimismo a un lado, si lo que se quería era un liderazgo renovado rodeado de experiencia y dispuesto a trabajar por el país, este es el autobús que nos conviene, vamos a subirnos a él y ayudar a conducirlo.

Profesor Luis Soto Pirela

Deja un comentario