10 de marzo. Día del Médico Venezolano en medio de una lucha contra la pandemia del Covid-19

En medio de una pandemia que parece repuntar en todo el mundo, este 10 de marzo, en Venezuela se celebra el Día del Médico, una fecha para reconocer la labor de este grupo de hombres y mujeres que decidieron dedicar sus vidas para ayudar a otras a combatir las enfermedades que padecen.

El Día del Médico Venezolano se celebra el 10 de marzo,fecha aprobada en 1955 por la Federación Médica Venezolana y conmemorar el natalicio del Dr. José María Vargas. Vargas fue un eminente médico, humanista, sabio, escritor, orador, investigador científico, y símbolo del Poder Civil en Venezuela, en una época en que los Generales y los Coroneles pretendían el ejercicio del Gobierno en compensación a sus servicios militares durante la Guerra de Independencia.

Hoy más que nunca hay que reconocer la loable labor de estos trabajadores de la salud, que con vocación de servicio y mística, su función se hace imprescindible en este momento donde el mundo es víctima de una pandemia que ha cobrado la vida de millones de personas.  

 Estos hombres y mujeres son los  héroes anónimos, los de las batas blancas, que día tras día exponen sus vidas para salvar a cientos de pacientes.  En tiempos de pandemia la atención médica se volvió más que importante. La labor de los trabajadores de la salud tuvo que resistir a lo incierto, adaptar nuevos protocolos sanitarios y hacer frente al Covid-19.

Hoy, con todo el trayecto recorrido, existe una mezcla de estrés y cansancio en este largo año sanitario, pero la vocación de servicio es la principal motivación que los impulsa a dar lo mejor con cada paciente.

El gremio médico ha manifestado que la situación es difícil, para la atención resulta decisivo disponer de los adecuados medios diagnósticos, terapéuticos y de protección individual. Lamentablemente no ha sido así. Los  profesionales sanitarios han  sufrido las consecuencias de la falta de medios y material de protección, sin embargo   el médico sigue dando todo lo mejor para que la ciudadanía pueda sentirse segura y tenga un lugar donde recibir atención.

Ellos en el ejercicio de su profesión dejan su casa y familia para ir a cumplir largas horas en el hospital. Incluso, optan por dejar de ver a sus hijos, esposas, adres, ante el temor de contagiarlos con la enfermedad.

Son largas las jornadas diarias de trabajo y muchas veces   se ven afectadas por lo que ahora está pasando, una situación de pandemia que no solo afecta al paciente, sino que también al que atiende.

La ONG Médicos Unidos de Venezuela contabilizó 354 muertes de profesionales sanitarios. Ha sido un  año muy difícil, una prueba muy dura para todos los médicos y sobre todo se demostró la templanza, la vocación y el cariño que se tiene hacia el paciente.

Este 10 de marzo es merecido el reconocimiento a este recurso humano de tanta importancia por esa labor cumplida.

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