Por segundo día consecutivo. Vecinos de la Escuela El Golfito ahogados con la quema de basura

Los vecinos que habitan en el sector 8 y 9 ubicados en los alrededores de la  Escuela El Golfito, en el barrio del mismo nombre en la parroquia Ambrosio de Cabimas denuncian la quema indiscriminada de basura que los ahoga.

 Por  segundo día consecutivo en la madrugada de este jueves 25 de febrero los vecinos hicieron el llamado de emergencia al Cuerpo de Bomberos de Cabimas para controlar las llamas que se propagaban cerca de las aulas de clases y  que se iniciaron por la acción   irresponsables de personas de la misma comunidad, sin tomar en cuenta el daño ambiental y a la salud de quienes viven en los alrededores.

 Marina Gómez, habitante de la calle El Estudiante señaló que a las 4 de la madrugada el humo que se filtró dentro de su residencia activó la alarma ante el ahogo que presentaba su hija asmática, por lo cual llamó a los bomberos para que actuaran de inmediato.

Marina Gómez, residente de la calle El Estudiante, «la escuela está cubierta de maleza y basura» . Digifoto/Miriam Zambrano

«Es necesario que la comunidad tome conciencia de esta situación, ya que estos focos de incendio a la maleza y desechos que lanzan al interior de la escuela  puede generar un incendio de mayor magnitud y arremeter contra toda la infraestructura educativa  y generar males mayores en el estado de salud de quienes viven en la zona», resaltó Marina Gómez.

Por su arte, Gusmer Patiño  otro vecino afectado  de asma manifestó que la acumulación de la basura en el recinto educativo ha sido una constante, ya la maleza cubre una buena parte de los patios a lo cual se suma que los residentes ante la falta de servio del aseo urbano también lancen desechos sólidos al terreno. “La Alcaldía hace corte y limpieza de la maleza pero no se recoge y el problema persiste”.

Los patios de la escuela están totalmente enmontados. Digifoto/Miriam Zambrano
Los vecinos señalan que el abandono y la desidia se apodera de este plantel educativo de la parroquia Ambrosio. Digifoto/Miriam Zambrano

Deja un comentario