LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA, EL DESASTRE DEL SIGLO XXI

Hasta finales del siglo XXI la Educación Superior en Venezuela, se mantuvo sostenida por el triángulo universal que regula el funcionamiento de cualquier universidad en el mundo, la Extensión, la Investigación y la Docencia conforman la base de la universidad, de ellas depende la formación del profesional que egresa de sus aulas.

 La universidad tiene como misión extenderse a su comunidad local, regional y hasta nacional, investiga y estudia los problemas que afectan a la comunidad en el orden señalado y a través de sus programas docentes forma al nuevo profesional conocedor de su país en cuanto a las necesidades inmediatas y mediatas.

Los profesionales egresados de las universidades, en cualquier parte del mundo, deben conocer aparte de las ideas viejas y nuevas, conocimientos históricos, tecnologías, relaciones humanas, necesidades del país en la especialidad que egresan, en fin, deben tener conocimientos suficientes para continuar o iniciar investigaciones sobre problemas detectados en su campo de acción.

Para obtener ese profesional descrito, la universidad debe tener personal especializado que se desenvuelva con soltura en esos tres soportes del sostén de la acción universitaria.

Actualmente en Venezuela existen muchas universidades creadas por un gobierno socialista que no tiene la menor información de la razón de ser de una universidad, han sacrificado la calidad por la cantidad, en la primera década del siglo XXI se le escuchó decir al Presidente de la República y sus Ministros, que las universidades estaban gastando mucho dinero en personal docente que no estaba dando clases, semejante aseveración nos manifiesta que Presidente y Ministros están bien alejados del concepto UNIVERSIDAD, ellos no entiende porque es necesario mantener programas de extensión e investigación en todas las universidades, ellos creen que las universidades funcionan como Liceos o Escuelas Técnicas donde lo más importante son los programas docentes. Desde 1975 se comenzó en Venezuela el establecimiento de Institutos y Colegios Universitarios, para formar Técnicos Superiores que fueran a incorporarse al campo de trabajo, con opción de seguir carrera en universidades tradicionales.

También se venían estableciendo Universidades Experimentales con el objetivo de crear nuevas especialidades relacionadas con las regiones y con comunidades especiales, los resultados de esos experimentos serían pasados como experiencia para que lo tomaran las universidades tradicionales. Para el año 2000 teníamos excelentes Institutos y Colegios Universitarios, que egresaron excelentes Técnicos Superiores que fueron a incorporarse inmediatamente al campo de trabajo donde los estaban necesitando.

Llegado Hugo Chávez a la Presidencia de la República comenzó la improvisación en la educación superior en Venezuela. A las universidades autónomas les comenzó a recortar los presupuestos, a las experimentales a nombrar rectores y personal no capacitado y lleno de vicios administrativos, desde la ineptitud hasta la corrupción fueron plagas que trajo al sector universitario la revolución socialista impulsada por Hugo Chávez.

En los Institutos y Colegios Universitarios al vencerse el período de tres años a los Directores fueron sustituidos por improvisados docentes que de educación superior y de administración de la educación no sabían nada, lo mismo sucedió con los docentes, organizaron unos cursos acelerados para formar educadores adictos a la doctrina comunista y enemigos de la democracia, los cubanos sin ninguna formación docente dictaban cursos y dirigían grupos para hacer trabajo político en las comunidades aledañas a la universidad.

Poco a poco fueron convirtiendo a los Institutos y Colegios Universitarios en improvisadas universidades sin ningún tipo de recurso para la extensión y la investigación, acabando con excelentes Institutos y Colegios para convertirlos en deficientes universidades. Así nos encontramos en este momento con miles de profesores jubilados con excelente preparación académica, mientras que muchos activos ´, en más de un 75%,  males preparados y otros egresados de las mismas universidades creadas a la trocha y mocha, tienen la responsabilidad de formar los nuevos profesionales.

De las universidades autónomas tradicionales queda muy poco de autonomía administrativa y la autonomía docente no se puede desarrollar por no tener presupuesto suficiente para el personal de planificación, solo alcanza para pagar la nómina docente sin investigación ni extensión.

LUIS SOTO PIRELA/Profesor Universitario Jubilado

DIRECTIVO DE FENAPROJUPICUV

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