Dirigentes jóvenes expresan su visión acerca del futuro y rescate de Ciudad Ojeda

Ciudad Ojeda cumple 84 años, y la perspectiva que se muestra no es nada alentadora, pero los jóvenes son los que llevan la batuta de la esperanza y con el firme objetivo de conquistar los objetivos.

Es por ello que tres jóvenes de Ciudad Ojeda nos cuentan su visión acerca del futuro del país para considerar cuáles son sus retos en la ciudad de los 84 años.

El primero de ellos es David Bohórquez, un joven promisorio con mucho talento y liderazgo, tiene el espíritu natural de la juventud rebelde y se mantiene en Ciudad Ojeda, en donde crece y ha luchado incontables veces.

Las dos perspectivas

“Desde la perspectiva del municipio hay dos formas de ver, la situación actual del país y quienes gobiernan; llevan al municipio a una situación decadente cada vez peor, en infraestructura, a nivel de desarrollo económico y demás, incluso con todas las bandas criminales que se manejan en el municipio y con toda la impunidad como se manejan en la entidad”, dijo Bohorquez.

Bohórquez manifiesta que las extorsiones y las vacunas son aspectos que impiden el libre desarrollo, en una ciudad con menos empresarios, con menos generadores de empleo, menos personas que puedan creer en un mejor futuro.

“Ahora en base a otro escenario, sin el régimen de Nicolás Maduro, con otro Alcalde con mayores responsabilidades, con mayores compromisos con la ciudadanía, viéndolo así, creo que Lagunillas puede recuperarse. Es una ciudad que proyecta futuro, no solo por ser zona petrolera sino por otras variables que tienen la ciudad” explicó.

Además agregó “lo que necesita es que le metan la mano, que quieran a Ciudad Ojeda; la perspectiva en el plano actual es bastante delicada, pero en un plano diferente, bajo otro gobierno pudiera mejorar mucho en lo económico, en la infraestructura y el desarrollo”.

Rescatar lo que nos han quitado

Por su parte, otra joven del municipio, joven madre, profesional y muy valiente, además de llevar la estirpe de la mujer valiente de Ciudad Ojeda, es María Alejandra Delfín, estima que debe recatarse lo que nos han quitado.

“Al principio del siglo XXI, el estado Zulia se perfilaba a ser un gran territorio en cuánto a  economía y  comercio petrolero, y uno de sus grandes referentes fue Ciudad Ojeda. La pequeña metrópolis tenía todo para lograr posicionarse como una gran aldea económica no solo de Venezuela si no de Latinoamérica, con empresas petroleras nacionales y extranjeras, una población con suma cultura de recibimiento a inmigrantes y un auge (como nunca antes) de la exportación de crudo. Todo el universo conspiró para que Ciudad Ojeda fuera un gran terruño para propios y extraños” estima.

Pero agrega que “sin duda, debe rescatarse algo de lo que nos han quitado. Y es la Ciudad Ojeda de aquellos años, que sea el comienzo para una nueva etapa de prosperidad, modernidad y  cultura ciudadana que profundice el mejoramiento de la calidad de vida del citojense” apuntó.

La voluntad férrea permitirá el renacer

Por su parte, Carlos Andrés Graterol, joven dirigente, él tuvo que tomar la decisión que asumen muchos jóvenes en el país: emigrar.

Con mucha lucha y riesgos ha pasado por Colombia, Perú, y hoy reside en Chile, donde ha conseguido cierta estabilidad económica al lado de su esposa. Ambos, luchan por sus hijas.

“84 años de Ciudad Ojeda. ¿Qué le deseamos en su cumpleaños? Yo quiero ser optimista y quiero ver a la ciudad renaciendo de las cenizas, cual ave fénix.

Por el abandono de la ciudad y el deterioro del país, Ciudad Ojeda está carente de muchos aspectos básicos para las comunidades. Pero nuestra ciudad siempre ha sido entregada al progreso, es muy joven, por lo que existen elementos que permitirán una remontada en lo social, en lo económico y en lo político”, manifestó.

Graterol estima que sólo la voluntad férrea de los ciudadanos es lo que permitirá el regreso de mejores perspectivas, y así como cada persona hace su destino, es el momento que la ciudadanía determine su porvenir, en base a constancia sin perder el norte ni la esperanza.

Gráfica/Tomada del TW de José Valbuena

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