EXPERTO ELÉCTRICO. SE NECESITAN TRES AÑOS Y $ 15 MIL MILLONES PARA RECUPERAR SISTEMA ELÉCTRICO NACIONAL

Los venezolanos viven a diario una pesadilla, soportar los continuos y largos racionamientos eléctricos que los llevan al pasado y ubican hoy a esta población a finales del siglo XIX , unos 130 años atrás y no se vislumbran soluciones ni mágicas ni verdaderas que indiquen el fin de la situación.

Tres años de trabajo constante con una inversión de al menos 15 mil dólares se necesitan para recuperar parque eléctrico venezolano, teniendo como base los activos prioritarios de generación térmica y que incluye los más importantes para la empresa estatal Pdvsa.

Así lo explicó a EFE  el ingeniero eléctrico y profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV) Víctor Poleo.

Los venezolanos pasan actualmente media vida a oscuras, una imagen que es la mejor muestra de la crisis energética que vive el país. La industria eléctrica representa el principal lastre para la reactivación económica. Gobierne quien gobierne.

Los políticos venezolanos de uno y otro signo se empeñan en augurar una recuperación casi mágica, imposible para los expertos para los que son promesas vacuas. Estas son algunas claves de la crisis energética y su impacto sobre una hipotética recuperación económica.

“Venezuela está 130 años atrás, a finales del siglo XIX. Es impactante pero no hay manera de describir lo que está ocurriendo”, refiere Poleo.

Según detalla, para comprender la “agonía actual” del sector hay que observar que se estima que la capacidad termoeléctrica activa está entre mil 500 y dos mil megavatios, cuando la instalada es de 15 mil megavatios, es decir, apenas un 10 por ciento.

El problema, según explica, “es circular”, porque si la industria petrolera no extrae crudo y este no se refina, no se puede obtener diésel termoeléctrico.

Más demanda que oferta

Por otra parte, está la hidroelectricidad que cuenta con un gran privilegio: el río Caroní, “en el cual está instalada una capacidad de cerca de 15 mil megavatios, particularmente en el Guri”, una de las mayores centrales del mundo.

Solo esa central abarca 10.000 megavatios instalados, a la que se suma Caruachi, con 2.200, y Macagua, con otros 2.300. En total, suman 15.000 megavatios instalados.

Sin embargo, los datos con los que cuentan los expertos como Poleo y que nunca son hechos públicos por las autoridades dicen que actualmente solo tienen una capacidad real de 6.500 megavatios, a los que se suman los de la termoelectricidad más para alcanzar unos 8.500 en total.

Según las estimaciones, la demanda de energía venezolana está en unos 12.000 megavatios, por lo que la generación eléctrica venezolana alcanza para cubrir el 70 % de la demanda, aproximadamente.

País sin industria

Según las cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), que suple la falta de datos oficiales, el PIB venezolano cayó un 65 % entre 2014 y 2019, una caída devastadora que ha dejado al país prácticamente sin industria.

¿Cómo se expresa eso en el suministro eléctrico? Pues, según Poleo, viceministro de Energía y Minas entre 1999 y 2001, los cálculos que hacían a comienzos de siglo, para estas fechas, sería de unos 25.000 megavatios, en caso de que la actividad económica se mantuviera.

Sin embargo, hoy es de 12.000, la muestra más elocuente del descalabro productivo que el ingeniero venezolano resume en una frase: “Hay una demanda residencial, cuatro bombillos para alumbrarse, pero no hay electricidad para producir bienes”.

Esto implica que quien quiera abrir una fábrica del tipo que sea en Venezuela se enfrentaría en primer lugar a una disyuntiva fundamental: no tiene energía para ponerla en marcha.

Por eso, sostiene que Venezuela está “en un punto como a finales de 1800, cuando comenzó la electricidad” en el país y tuvo que ir adaptándose progresivamente a las diferentes fábricas que comenzaron a abrir.

Se necesitan $15 mil millones

Un informe reciente de un grupo de expertos al que tuvo acceso Efe estima que la reactivación del sistema eléctrico venezolano tendría un costo estimado de unos 15.000 millones de dólares, con una variación que lo podría elevar hasta los 18.000 millones.

En todo caso, un programa preliminar establece para la recuperación en unos 36 meses, es decir, tres años, teniendo como base los activos prioritarios de generación térmica y que incluye los más importantes para la empresa estatal Pdvsa.

Por tanto, toda promesa política que no aborde estos dos factores de tiempo y de inversión parece, cuanto menos, ilusorio.

“El sabotaje, el ataque imperial y el boicot son los tres enemigos favoritos del Gobierno venezolano. A ellos culpa de la situación del sistema eléctrico, pero para Poleo son solo tres “excusas que no tienen base ni científica ni en ingeniería ni tecnológica”.

En su opinión, el sistema “sencillamente lo arruinaron”. Como ejemplo, cita la central de Tocoma, “que nunca fue terminada”. Tenía un costo estimado de 2.500 millones de dólares, debía estar terminada en 2007 y “fue sobrefacturada en cerca de 15.000 millones de dólares”.

Y mientras tanto, las fábricas siguen paralizadas y los ciudadanos a oscuras, como los abuelos o bisabuelos de la mayoría de quienes hoy pisan el planeta.

Con información de EFE

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