¿Quién mató a Diana Alemán? Familiares piden investigar la muerte de la cabimera, ocurrida en Perú

A más de un mes de la muerte de Diana Alemán, una venezolana, oriunda del municipio Cabimas, madre de dos hijos, son muchas las interrogantes que se tejen en torno a su fallecimiento, por lo cual sus familiares piden a las autoridades peruanas realizar una investigación exhaustiva para esclarecer este caso. 

Diana Alemán, al igual que otros miles de venezolano decidió dejar su país, buscando un mejor porvenir y llegó hace dos años al Pérú, donde se desempeñaba como panadera en el Distrito de Chorillo. El día 3 de julio sufrió una hemorragia espontánea  y fue internada en el área de ginecología del Hospital María Auxiliadora, donde lamentable perdió su vida de manera trágica.

El cinco de julio, el cuerpo de Diana Alemán fue encontrado inerte en el piso del hospital María Auxiliadora, al parecer, a causa de un suicidio provocado por la desesperación de saber que sería entregada a las autoridades por haberse provocado un aborto.

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Según manifestó su esposo y padre de sus dos hijas, Eudomar González, al día siguiente de su internamiento él fue a visitarla y aparentemente se encontraba mejor pero no le dieron el alta ya que según el personal médico a cargo, “aún no había terminado el tratamiento”.

La noche del sábado cuatro de julio, Diana, por medio del celular de una de sus compañeras de cuarto, le escribe un mensaje a su pareja:

«Mi vida, estos doctores van a llamar al Serenazgo por lo del aborto, necesito que me ayudes».

A las diez de la mañana, Eudomar se acerca a las instalaciones del hospital junto a su suegra y pide ver a su esposa, pero el vigilante encargado le niega el pase aduciendo que las visitas solo estaban permitidas a partir de las 2:30 p.m. Preocupados por el mensaje de alerta de Diana, insistieron y lograron que el vigilante llame al piso; «ella está bien», les dijo minutos después.

Sin embargo, cuando la madre de Diana ingresa a la hora permitida, el personal a cargo le informa del fallecimiento de su hija, ocurrido la noche del sábado, y su posterior traslado a la morgue a las 6 a.m. Es decir, el cuerpo de Diana fue encontrado a pocas horas de ser entregada a las autoridades y nadie le informó a la familia de su fallecimiento ni de su traslado a la morgue. Ni siquiera a su esposo, que llegó al hospital a las pocas horas.

La compañera de cuarto que le prestó el celular a Diana para así alertar a su esposo, afirma que la vio encerrarse en el baño un largo rato hasta que oyó un golpe fuerte. También afirma que no le notó intenciones suicidas, ya que incluso le habló de sus dos hijas y del miedo que tenía de ser procesada.

A su parecer, Diana habría intentado huir del hospital y no midió el peligro. Por la altura, esta teoría carecería de valor pues es improbable sobrevivir de una caída desde ese piso del edificio; lo que confirma una segunda teoría: la depresión post-aborto a la que se vio sometida debido a la presión del personal médico, la revictimización por su condición de mujer migrante y la precaria situación económica en la que se hallaba.

Muchas esperanzas no tenía Diana pues a esta cadena de hechos se le suma la amenaza de ser apresada de acuerdo al carácter punitivo de nuestro código civil al momento de hablar del derecho a la mujer a decidir sobre su cuerpo. Visto de este modo, incluso una mujer que no mostraba conductas depresivas, podría haberse acercado a la desesperada salida del suicidio.

Según la necropsia, la causa de la muerte fue una laceración encefálica, hemorragia interna y traumatismos múltiples. Creemos que la fuerza de gravedad no es la única responsable del fallecimiento de la joven madre.

Perú condena el aborto

Es de conocimiento público que en Perú, con excepción por razones terapéuticas, el aborto aún está condenado. Lo cierto es que las mujeres que deseemos interrumpir nuestros embarazos tendremos que hacerlo en la clandestinidad, quedando así en una situación de abandono por parte del Estado, que nos impide decidir sobre nuestros vientres. El problema se agudiza cuando nos encontramos en situación de vulnerabilidad, ya sea por la situación económica, la razón del embarazo (violación, fallo en el anticonceptivo, precaria educación sexual), o las taras sociales que nos han impuesto desde la perspectiva religiosa que profesa un gran número de ciudadanos.

A pesar de que en la Constitución se afirma que el Perú es un estado laico, la práctica demuestra que funciona como uno confesional, por lo cual se nos reprime a las mujeres que deseamos decidir sobre nuestros cuerpos, obligándonos a parir incluso a pesar de que esto nos ocasione graves dificultades psicológicas, económicas y sociales, las cuales indudablemente afectarán a los futuros bebés.

Muertes como la de Diana ponen sobre la mesa la situación a la que muchas veces el Estado nos orilla, en especial a las mujeres de bajos recursos, aquellas que no podemos pagar personal calificado para que nos «hagan el favor» de ayudarnos. El aborto en el Perú existe y el debate no está en si es correcto o no, ya que eso debería depender únicamente de la gestante, la cual, según sea su condición socioeconómica, tendrá la posibilidad de sobrevivir o no a un aborto clandestino.

Lo que el Estado debe hacer es intervenir para garantizar que las mujeres que no podemos pagar 500, 1000 o 2000 soles por un procedimiento médico —que debería ser gratuito—, dejemos de morir y, al mismo tiempo, dejar de criminalizarnos cuando nuestra salud todavía está frágil.

Entregarnos a las autoridades no hará que dejemos de abortar, ni tampoco que se salven los niños que pretenden defender y que luego serán abandonados por el mismo Estado que no garantiza sus derechos. Leyes como esta solo nos orillarán al filo de la ventana de un hospital que nos ha abandonado y sentenciado en vida por el delito de decidir en libertad.

Protesta

¿ Activistas feministas realizaron una intervención el 08 de agosto en el frontis del Ministerio de Salud en nombre de Diana Alemán y todas las mujeres estigmatizadas y criminalizadas por el derecho a decidir sobre sus cuerpos.

¿Quién mató a Diana Alemán?

Revista Poliantea. Perú