Alex Saab teme por un atentado contra su vida

“No me voy a suicidar”, habría dicho Alex Saab hace algunas horas.

Según reveló el medio colombiano El Tiempo, el empresario, señalado como testaferro de Nicolás Maduro, cree que pueden matarlo en prisión. “Aseguró que quería dejar constancia de que se encontraba en óptimas condiciones y de que no va a intentar suicidarse. Teme que lo asesinen y que parezca que se quitó la vida”, dijo un antiguo allegado al barranquillero, a quien la justicia de Estados Unidos considera la clave para llegar a las fortunas ocultas del régimen y a los movimientos de oro y de dólares hacia Turquía, Irán y Rusia.

Según el periódico colombiano, Saab solicitó a las autoridades de Cabo Verde que un médico y un psiquiatra lo revisen para constatar que se encuentra en buena salud y equilibrado mentalmente.

El testaferro de Maduro lleva preso allí desde el 12 de junio pasado, cuando fue capturado en el Aeropuerto Internacional Amilcar Cabral de la isla de Sal (el más importante de Cabo Verde), en respuesta a una petición de Estados Unidos cursada a través de una “alerta roja” de Interpol por delitos de blanqueo de dinero.

El viernes a la noche fue trasladado de manera sorpresiva de la cárcel central de Ribeirinha a la isla de Sal, donde había sido capturado. La Justicia local no dio explicaciones pero ahora, que se conocen los miedos del detenido, el traslado puede tener que ver con su seguridad.

El inesperado traslado se concretó luego de que en los últimos días se registrara un movimiento inusual en el aeropuerto internacional Amílcar Cabral de Espargos: un Boieng C-17A Globemaster III del Reino Unido aterrizó el primero de julio, y  aeronaves de Estados Unidos también pidieron permiso para permanecer en islas cercanas a Cabo Verde. Por lo que, en EEUU se ilusionan con una pronta extradición.

Saab, nacido en la ciudad colombiana de Barranquilla y de origen libanés, está relacionado con varias empresas, entre ellas Group Grand Limited (GGL), acusada de suministrar con sobreprecios al régimen de Maduro alimentos y víveres para los gubernamentales Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP). Un funcionario del Gobierno estadounidense indicó en julio de 2019 que con los CLAP, que se entregan a los más pobres, el empresario colombiano y tres hijastros de Maduro se lucraron, al parecer, con “cientos de millones de dólares”.

INFOBAE

 

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