Así era la Col. Isla de ProvIdencia refugio piadoso para enfermos con lepra

 

En medio del lago, a solo dos minutos en lancha desde el municipio Santa Rita y a 14 kilómetros de Maracaibo, hay una franja de tierra de tres kilómetros de ancho por dos de largo, donde el olvido y desolación devoran lentamente todo lo que cae en sus predios.

La isla de Providencia era lugar de tratamiento,  reclusión y aislamiento para los enfermos de lepra en el occidente del país.

Aunque se puede divisar a simple vista desde la Costa Oriental del Lago y el Puente General Rafael Urdaneta, casi nadie repara en su existencia, tal como ocurriera a los miles de hombres y mujeres que padecieron sobre ella, pero sus comienzos no fueron así.

La documentación histórica revela que el Libertador Simón Bolívar, en su decreto de 1828, crea el Leprocomio en la entonces llama Isla del Burro, como un refugio piadoso para proteger a los enfermos del rechazo y la indigencia a la cual quedaban relegados por la sociedad.

El lugar que a partir de entonces fue conocido como Lázaro -en alusión al personaje bíblico curado por Jesucristo- llegó a ser una ciudadela completa que contó con el primer hospital antileproso del país. Disponía de 17 pabellones para enfermos en distintas etapas.

En las afueras había instalaciones dispuestas para una prefectura, dos iglesias que satisfacían las demandas religiosas de católicos y protestantes, una plazoleta, una biblioteca, una escuela de artes y oficios, una oficina de correos, un mercado, un atracadero, su propio ferry, viviendas para enfermos casados y solteros, un cine, bares y hasta una cárcel.

La confirmación simbólica de que en esta isla empezaba y acababa todo era que contaba con una maternidad y un cementerio. Este último es lo único que hoy día, 35 años después del cierre,  queda en pie como testimonio de siglo y medio de trashumancia.

Con moneda propia

Desde principios de 1900 Providencia contó con su propia familia de billetes y monedas que circulaban de forma restringida entre sus habitantes debido al temor de que el uso de dinero corriente propiciara los contagios de la peste más allá de los límites del territorio, ubicando tan sólo a 14 kilómetros de Maracaibo, que se traducen en unos pocos minutos en lancha. El Banco Central de Venezuela expone al público cada cierto tiempo las piezas de ese limitado cono monetario.

Providencia estuvo habitada por enfermos y personal médico hasta 1984, cuando fueron trasladados al hospital Cecilia Pimentel de Palito Blanco, para recibir el tratamiento ideado por el científico venezolano Jacinto Convit (descubridor de la vacuna contra la lepra). La isla tuvo su clausura definitiva el 20 de agosto de 1985.

Tomado de TU REPORTE/UN

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