12 países de la OEA votan por convocar el Tiar por amenaza de Maduro a la seguridad de la región

Con 12 votos a favor, cinco abstenciones y un ausente fue aprobada en el Consejo Permanente de la OEA la convocatoria del Órgano de Consulta del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, Tiar, ante la «amenaza a la paz y la seguridad» de la región que representa, según el sistema interamericano, el gobierno chavista de Venezuela a la cabeza de Nicolás Maduro.

Argentina, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, EE.UU., Guatemala, Haití, Honduras, Paraguay, República Dominicana y Venezuela (con delegados de la oposición de Juan Guaidó, reconocida como gobierno de Caracas por más de medio centenar de naciones), votaron este miércoles por activar el denominado Tratado de Río, suscrito en 1947, luego de firmar un documento en el que se lee que «la crisis en Venezuela tiene un efecto desestabilizador, representando una clara amenaza a la paz y a la seguridad» en la región.

De esta manera, la docena de países americanos avalaron convocar un encuentro de cancilleres de los países que firmaron el Tiar -del que se retiró Venezuela en 2013 pero al que la regresó Guaidó en julio pasado- para que a finales de septiembre, en el marco de la Asamblea General de la ONU, a desarrollarse en Nueva York, tomen medidas contra Caracas.

De esa reunión pueden salir decisiones como el rompimiento de las relaciones diplomáticas y económicas, un bloqueo al transporte naval y aéreo o el empleo de la fuerza armada.

La activación del Tiar se dio por solicitud este mismo miércoles del canciller Carlos Holmes Trujillo quien, tras denunciar a Maduro ante el Consejo Permanente de la OEA por «proteger al Eln y a las disidencias de las Farc», pidió a la organización del sistema interamericano «sanciones» contra Caracas.

«Vinimos hoy aquí a hacerles un llamado para poner en marcha estas herramientas de la OEA para defender la democracia, para aplicarles las sanciones a los estados que protegen el narcoterrorismo», pidió al titular de la cartera diplomática en Washington.

Puso en contexto Trujillo al respecto que «los vínculos del régimen venezolano con los grupos armados ilegales es un fenómeno criminal que tiene más de dos décadas. El relacionamiento de los dos actores ha sido expuesto continuamente por el gobierno colombiano».

Sobre el Eln dijo que «es ampliamente tolerado por autoridades venezolanas. Este grupo es capaz de operar con casi total impunidad gracias a los cercanos lazos que tienen con las fuerzas de seguridad (…).Los frentes de guerra del Eln tienen zonas campamentarias permanentes en Venezuela, con actividades criminales tendientes al fortalecimiento armado».

Precisó además el canciller que el Frente ‘Efraín Pabón’, del Eln, «patrocina colectivos del régimen venezolano en la frontera. Controlan y cobran por el tránsito por los pasos ilegales. (…) Un Eln posesionado en territorio venezolano, con la protección del régimen, genera nuevos elementos de inseguridad a la paz y estabilidad de la región».

Frente a las disidencias de las Farc o grupos residuales, aseveró que se «consolidan sus nexos» con autoridades venezolanas, locales y regionales, «que les facilitan actividades logísticas, económicas y de control social».

Y sobre la nueva disidencia anunciada hace un par de semanas por los desertores del proceso de paz, Iván Márquez, el sucreño Jesús Santrich, Romaña y El Paisa, entre otros, afirmó que «son protegidos en Venezuela».

Explicó acto seguido que «este es el nuevo escenario que nos trae hoy aquí. No es el nacimiento de una nueva guerrilla, son fugitivos que se volaron para evitar las investigaciones y la extradición. (…) Desde hace un año Márquez y Granda mantenían relaciones clandestinas en Venezuela. Querían denunciar incumplimientos del Gobierno, acción política, calumnias contra el Gobierno. Querían recuperar bienes de las Farc. Se reunieron el 28 de agosto, en Apure».

Se refirió también Trujillo al incumplimiento de los desertores con el tribunal de paz: «Márquez y Santrich irrespetaron el sistema transicional de la JEP, creado en el acuerdo suscrito con el anterior gobierno» y recordó que Maduro «llamaba ‘líderes de paz’ a Márquez y a Santrich pocos días antes del anuncio de la formación del nuevo grupo narcoterrorista».

Por ello, concluyó el canciller colombiano que «se ha violado» la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la ONU, referente a no proporcionar apoyo a personas que participen en la comisión de actos terroristas.

Y, finalmente, se refirió a los ejercicios militares y el traslado de armamento y tropas a la frontera con Colombia decretados por Caracas: «Recientemente se anunció la alerta naranja en la frontera venezolana. Esa bravuconada corresponde a una estrategia de disuasión del régimen para responder a la presión internacional ante las evidencias de la relación de ese régimen con organizaciones narcoterroristas». 

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