Transporte Público en Ciudad Ojeda es un completo ‘desastre’

Las calles de Ciudad Ojeda en la Costa Oriental del Lago, lucen solas de tarde, pero en las paradas del transporte público, la gente comienza a llegar desde temprano; la crisis económica, en éste caso, se ve desde dos puntos de vista: el transportista que pide aumento siempre dada la hiperinflación, y el usuario que se “queja” porque el costo lo consideran muy alto en consideración del salario mínimo.

Entre tanto, el ente mediador, el gobierno municipal o nacional, está en el medio, pero permanece detenido; sus políticas para mejorar el transporte solo quedaron en promesas y los sindicatos no manejan opciones ante la crisis.

Las rutas más fuertes en Ciudad Ojeda eran Barrio Obrero, Los Samanes, San José, El Danto y sus variantes, entre otros, las cuáles se cruzaban en la ciudad para cubrir la demanda, además del transporte a Lagunillas-Cabimas que complementaba las rutas a la parroquia Venezuela y Libertad.

“Esto es terrible, nos vamos en lo que sea y como sea, no hay muchos carros ni buses, muchos terminan de llegar a sus casas o el trabajo caminando. Encima, el centro es una soledad en horas de la tarde; en la mañana es cuando hay un poquito más de movimiento” apuntó Karla Tejera, habitante de Ciudad Ojeda

Durante la campaña electoral a la Alcaldía de Lagunillas se prometieron flotas completas para Fabricio Ojeda, Campo Lara, El Danto y otras rutas del municipio. Cuando fue electo el gobernador Omar Prieto, algunos buses se pasearon por Ciudad Ojeda, pero solo dejaron unas ‘pocas’. Las que están a disposición son insuficientes, en su mayoría, para cubrir las rutas de ‘El Danto’ y ‘Fabricio Ojeda’.

Ángela Márquez, usuaria, explicó que muchas personas trabajan para pagar el pasaje “muchos gastan lo que ganan en transporte, no digo mentiras, otros, que viven cerca de su trabajo, caminan todos los días para no perder el empleo”

“Algunos carritos por puesto cobran 1000 soberanos, otros hasta 1500, dependiendo de la hora, se aprovechan de la necesidad del ciudadano. Los funcionarios de Tránsito Terrestre llegan un ratico y luego se van”, informó.

Por otro lado, el Instituto Municipal de Transito de Lagunillas no establece reuniones, no llama al transporte, no hay rutas nuevas, no atiende denuncias, pues consideran que el Instituto Nacional de Tránsito Terrestre, INTTT, tiene la responsabilidad.

Los llamados ‘piratas’ hacen de las suyas, desde los que laboran en las líneas de transporte público, hasta los taxis que cobran cualquier precio. En otro extremo están las camionetas, los camiones y hasta los volteos que hacen de transporte.

“La crisis también nos afecta a nosotros, salimos a la calle a buscar el pan de todos los días, qué podemos hacer con 2500 bolívares por viaje, un poco más o un poco menos; al día hacemos unos 25 mil, pero ese dinero es para la alimentación de nuestras familias, sin olvidar el costo de los repuestos” dijo Argenis Colina, transportista.

Colina agregó “si, sabemos que muchas personas no cobran más de 80 mil bolos mensual, pero es imposible sobrevivir con ese salario, muchos amigos míos prefieren trabajar como piratas, nadie los regula”

El año pasado, una solución por parte del Estado, fue utilizar unidades de transporte de la Guardia Nacional Bolivariana, pero fue un plan provisorio y temporal.

EL AÑO PASADO SE UTILIZARON UNIDADES DE LA GNB
MUCHAS COMUNIDADES SÓLO DEPENDEN DE CIERTAS ALTERNATIVAS

Deja un comentario