Lagunillas. En Fabricio Ojeda cocinan en leña y en plena calle

El complejo habitacional Fabricio Ojeda en el municipio Lagunillas parece que retrocede en el tiempo: el uso del gas doméstico ya es un lujo, ahora deben cocinar en leña dada la escasez de las bombonas, y por supuesto, no tiene gas por tubería.

Ni las autoridades municipales, ni DUCOLSA, ni los representantes del Gobierno Regional dan una respuesta, ni pensar que tiene a pocos metros la principal sede de PDVSA en el Occidente de Venezuela.

Desde tempranas horas, en el gran complejo, ubicado en el municipio Lagunillas de la Costa Oriental del Lago, se observa en algunos bloques pequeños focos de humo, no es un incendio, son las madres de familia que deben hacer la comida en improvisadas estufas con leña.

“Tenemos que buscar la leña, quemar muebles viejos, bajar de nuestros edificios y en plena calle, preparar los alimentos, realmente jamás esperábamos que llegara tal crisis”, apuntó Odalys Gómez.

Además agregó que tienen tres meses esperando el camión del Gas Comunal, y no tienes gas doméstico “a nosotros nos prometieron que pronto tendríamos el gas por tubería, y eso fue hace años”

Por su parte, Oswaldo Fermín, dirigente vecinal, manifestó que en el pasado habían dos proyectos, uno era el camión del gas comunal, y el otro era el gas doméstico para los bloques de Fabricio Ojeda.

“En la pasada gestión de Taurico Márquez nos prometieron que tendríamos gas doméstico, es más, se aprobó un presupuesto para todo el proyecto”, afirmó Fermín.

Además manifestó que el sector «Fabricio Ojeda» fue promocionado como un modelo habitacional, y nada de eso es cierto “seguimos con problemas de transporte, agua, gas doméstico, servicio de salud, educación a medias, es todo un desastre”

Mayra Torrealba, vecina expresó que es realmente incómodo cocinar en leña, pero peor es cocinar en la calle, con las ollas en todas las aceras, pues viven en apartamentos y es imposible cocinar dentro de sus hogares.

“Quizás en nuestros viejos sectores, allá en la parroquia Venezuela, íbamos al patio y se prendía un fogón, pero es horrible tener que cocinar en plena calle como si fuésemos unos refugiados”, precisó.

Hasta el momento, la mayoría de las distribuidoras en Lagunillas están colapsadas, y en algunos sitios no oficiales, venden las bombonas hasta en dólares.

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