Diabetes: el enemigo silencioso

La diabetes es una enfermedad metabólica caracterizada por la elevación de niveles de glucosa en sangre debido a un déficit en la producción o utilización de insulina, una hormona que se produce en el páncreas.

Una dieta alta en azúcares y harinas muy refinadas provoca la rápida absorción de glucosa lo cual impide que la cantidad de insulina pueda quemar la azúcar, y a la larga, crear daños en el páncreas.

En la diabetes tipo 1, hay una ausencia casi total de insulina y hay que aplicársela a diario. En general aparece en la infancia y adolescencia y constituye el 10 por ciento de los casos. El otro 90 por ciento corresponde a la diabetes tipo 2, mayormente aparece entre la tercera y cuarta década de la vida y necesitan medicarse con comprimidos y eventualmente con insulina. Cabe aclarar que cada vez es más frecuente en niños y adolescentes por los malos hábitos, que acompañan a una predisposición genética.

El tratamiento, común a todos los tipos de diabetes incluye la educación, el plan alimentario y la actividad física.

Quien recibe el diagnostico deberá seguir un plan alimentario, realizar actividad física, tomar periódicamente medicamentos o si corresponde aplicarse insulina, realizar automonitoreo de su glucemia y exámenes de laboratorio en forma regular.

Quizás ha escuchado decir “tengo un poquito de diabetes” o que tienen “el azúcar un poco alta”. Escuchar estas palabras nos puede hacer creer que la diabetes no es una enfermedad grave. La diabetes es grave, pero usted puede aprender a controlarla.

Si se cuida y controla bien su diabetes, puede sentirse mejor tanto hoy como en el futuro. Cuando su nivel de azúcar en la sangre está casi en el nivel normal, es probable que usted:

  1. Tener más energía
  2. Sentirse menos cansado y tenga menos sed
  3. Orinar con menos frecuencia
  4. Sanar mejor
  5. Tener menos infecciones en la piel o en la vejiga

También tendrá menos probabilidad de sufrir problemas de salud causa dos por la diabetes, como:

  • Evitar ataque al corazón o al cerebro
  • Prevenir enfermedades de los ojos que pueden hacer que usted tenga problemas
  • Prevenir daño a los nervios que haga que las manos y los pies le duelan o se
  • Sentir miembros del cuerpo adormecido o con hormigueo
  • Defenderse mejor de problemas de los riñones que pueden hacer que le dejen de funcionar

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